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Vencido el plazo fijado por el Juez Moro, abogados de Lula negocian su detención


El Supremo Tribunal de Justicia (STJ) de Brasil negó hoy el habeas corpus presentado esta madrugada por el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva para intentar postergar su orden de detención dictada por el juez Sérgio Moro.

La decisión fue tomada por el juez Felix Fischer, del máximo tribunal penal, que denegó el habeas corpus que indicaba que el juez Moro no había esperado a todos los trámites necesarios para dar por cerrada la segunda instancia, como reclamaba la defensa y había establecido el Supremo Tribunal Federal antes de dar luz verde a la orden de detención del expresidente.

Fischer pidió a la fiscalía que se manifieste sobre el Ministerio Público y toda la sala cinco del tribunal de tercera instancia, pero esta definición no tiene fecha.

Horas antes, a la mañana, el mismo STJ había negado otro habeas corpus presentado a favor del ex presidente.
El mismo juez Fischer lo decidió y aún debe analizar «decenas» de pedidos similares.

El juez federal Sérgio Moro dio plazo hasta las 17 al líder opositor para que se presente en la Superintendencia de la Policía Federal de Curitiba, en el sur de Brasil, para empezar a cumplir su condena por una causa por corrupción, pero Lula ya anunció a través de sus voceros que se quedará en Sao Bernardo, donde pasó la noche, a unos 400 kilómetros al norte.

El nuevo revés judicial abre más incógnitas sobre las próximas horas. La Policía Federal tiene listo un avión para trasladar a Lula de San Pablo a Curitiba, en caso de que efectivamente el ex mandatario no cumpla con la orden judicial.

«Él puede venir en avión particular y presentarse aquí o si se presenta en San Pablo, puede venir con la aeronave de la Policía Federal», que está «lista» para su traslado, dijo Jorge Chastalo Filho, jefe del equipo de custodia y escolta de la Policía Federal de Curitiba.

En la prisión de esta ciudad se dispuso una «sala especial» para alojarlo que cuenta con «una cama, una mesa con sillas y un baño» y está aislada del resto de los detenidos. La sala tiene 15 metros cuadrados, se ubica en el cuarto piso de la sede y fue habilitada para él en virtud de su condición de ex presidente.

La Policía indicó además que el fundador del Partido de los Trabajadores solo podrá recibir visitas los miércoles de sus familiares más próximos, mientras que el resto necesitará una autorización judicial. En esa sede se encuentran 20 detenidos, siete de ellos por el caso Petrobras, el escándalo de corrupción destapado en el seno de la petrolera estatal.