El incidente ocurrió en Washington y Casiano Casas y generó una “laguna” que complicó el tránsito y dejó a vecinos sin agua
Un nuevo incidente en una obra pública volvió a generar caos en el barrio Parque Casas, en la zona norte de Rosario. Este lunes, durante trabajos de entubamiento a cargo de la Empresa Provincial de la Energía (EPE), se produjo la rotura de un caño maestro de Aguas Santafesinas (ASSA), lo que derivó en una importante pérdida de agua y el anegamiento total de varias calles.
El episodio ocurrió en la intersección de Washington y Casiano Casas, donde desde hace más de cuatro meses se desarrolla una obra de infraestructura eléctrica sobre calle Washington, desde bulevar Rondeau hacia el interior del barrio. La rotura provocó un verdadero espejo de agua que fue creciendo con el correr de los minutos, mientras autos, colectivos y motos continuaban circulando por la zona.
El tránsito, lejos de aliviar la situación, agravó el problema: el agua fue desplazándose hacia veredas, viviendas y hasta el ingreso al club Defensores de América, generando preocupación entre vecinos por la posibilidad de que se forme un socavón bajo el asfalto.
Cuarta rotura en pocos meses
Desde Aguas Santafesinas confirmaron que no se trata de un hecho aislado. “Desde que comenzó esta obra ya es la cuarta vez que se rompe un caño de ASSA en la zona”, señalaron fuentes de la empresa, dando cuenta del malestar por la reiteración de episodios similares en un lapso de apenas 120 días.
Por su parte, trabajadores de la firma contratista que ejecuta la obra para la EPE indicaron que los planos con los que contaban no incluían la traza del caño maestro que resultó dañado, lo que habría derivado en el accidente.
Intervención de ASSA y reclamos vecinales
Ante la magnitud de la pérdida, personal de Aguas Santafesinas se hizo presente en el lugar para cortar el suministro y evaluar las tareas necesarias para reparar el conducto dañado. Mientras tanto, vecinos del barrio denunciaron la interrupción del servicio de agua potable y reclamaron mayores controles sobre una obra que ya generó múltiples inconvenientes.
La escena, repetida una vez más, volvió a poner en discusión la coordinación entre empresas provinciales y el impacto que estas intervenciones tienen sobre la vida cotidiana de los barrios rosarinos. En Parque Casas, la paciencia parece empezar a agotarse.
