Ciudad

Una iniciativa llena de solidaridad que surgió desde el dolor para transmitir amor y esperanza


Adrián Gianángelo, quien perdió a su hermana en la tragedia de calle Salta 2141, encontró en la solidaridad el camino para transitar el duelo

Por Sofía Dalonse – CLG

El pasado 6 de enero los Reyes Magos Solidarios hicieron la tradicional recorrida por distintos hospitales de la ciudad llevando regalos a los pacientes internados, aquellos pequeños que más lo necesitan. La iniciativa fue impulsada por la familia Gianángelo de la localidad de Arteaga, víctima de la tragedia Salta 2141, junto al grupo «Destapar el cielo» y la colaboración especial de los Bomberos Zapadores de Rosario.

Hace 12 años que Adrián Gianángelo se viste para la ocasión y se transforma en uno de los Reyes Magos con mucha predisposición, alegría y emoción. La iniciativa surgió al año siguiente de perder a su hermana Débora en la trágica explosión del edificio de Salta 2141.

Los Gianángelo focalizan su energía en esta jornada solidaria para transformar todo esa tristeza en amor y empatía. Bajo el lema «Comparte un juguete, multiplica sonrisas», llevaron a cabo la campaña de enero 2026 visitando los hospitales y recorriendo los barrios repartiendo golosinas y juguetes para niños enfermos y en situación de vulnerabilidad.

En este sentido, Adrián expresó: «Es una tradición que busca llevar esperanza a los niños en una fecha significativa, honrando tanto a las víctimas de Calle Salta 2141, como el espíritu de generosidad de la comunidad de Arteaga, Rosario y localidades aledañas. La estrella que nos guía es una de las 22 víctimas, la más brillante que nos muestra el camino hacia el amor, la solidaridad y la esperanza».

La recorrida incluyó la Maternidad Martin, el Hospital Provincial, el Vilela, casa Fahop, el Centenario, Hospital Zona Norte, finalizando en el Hogar San Cayetano de Casilda.

También destacó que a Débora le encantaba esta tradición: «En las noches de Reyes en Arteaga siempre íbamos a la esquina del club a esperarlos; era toda una emoción cargar a mi hermanita en mis hombros, mirar las estrellas… todas esas vivencias del pasado las quisimos trasladar al presente para hacer una obra de bien y mantenerla viva en nuestros corazones», relató.

Sobre esta última experiencia aseguró que fue un día cargado de emociones: «Hemos vivido la solidaridad a flor de piel y el amor por el prójimo, vivencias muy lindas. Se nos han presentado chicos a quienes años anteriores estaban hospitalizados y ahora están curados para acompañarnos en el recorrido. Esto nos emociona mucho, algunos estaban sin cabello por tratamiento de quimio o internados llenos de cables y ahora están bien; todo eso nos llena de alegría».

En la misma línea, comentó que el recorrido fue más largo que el del año pasado y en esta ocasión, acompañó mucha gente de Arteaga, San José, Arequito, Funes, Roldán; además de Rosario: «Sentimos el amor en las calles, muchos chicos se asomaban por los balcones o se acercaban desde los autos a saludarnos. Fue una experiencia hermosa, incontables las personas que se fueron sumando y que me han llamado para colaborar. El Rey Mago rojo en el auto del mismo color estuvo cargado de juguetes todos estos días. Nos produce gran satisfacción ver toda esta gente buena que colabora, pensando en el otro».

Y concluyó: «La idea de esta campaña es compartir un mensaje de solidaridad y esperanza, transformando la dura experiencia de atravesar la muerte de mi hermana en un acto de generosidad».