La automotriz pondrá fin al esquema de una semana mensual sin actividad que regía desde 2025
Después de más de un año de producción reducida y suspensiones periódicas, General Motors anunció que la planta de Alvear volverá a funcionar durante las cuatro semanas de cada mes. La medida comenzará a regir desde el 19 de agosto y pone fin al esquema que mantenía una semana mensual sin actividad para gran parte del personal.
La decisión representa un alivio para los trabajadores, que durante el último año debieron afrontar reducciones salariales y convivir con la incertidumbre sobre el futuro de la fábrica.
Se termina el esquema de suspensiones
La automotriz informó que dejará sin efecto las paradas programadas que venían aplicándose desde mediados de 2025.
Hasta ahora, los empleados permanecían suspendidos una semana por mes y percibían el 75% del salario bruto durante esos períodos.
«General Motors Argentina informa que, a partir del 19 de agosto, retomará sus operaciones productivas continuas, dando por finalizado el esquema de suspensiones laborales y paradas de producción en lo que resta del año», indicó la empresa en un comunicado.
Según explicó la compañía, la medida permitirá mantener el nivel de producción previsto para cumplir con los compromisos de exportación, especialmente hacia Brasil.
Un turno más corto, pero con estabilidad laboral
El nuevo esquema fue acordado entre la empresa y el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata).
La planta trabajará con un único turno de seis horas diarias, en lugar de las nueve horas que se cumplían anteriormente.
Sin embargo, los trabajadores percibirán el equivalente a siete horas de salario, lo que permitirá sostener ingresos similares a los actuales, sin necesidad de recurrir a nuevas suspensiones.
Antes del inicio del nuevo esquema, la fábrica permanecerá detenida entre el 10 y el 17 de agosto, retomando la producción continua el miércoles 19.
Un acuerdo para evitar más despidos
Desde el gremio señalaron que la reducción de la jornada fue la alternativa acordada para preservar los puestos de trabajo.
Actualmente, la planta de Alvear cuenta con menos de 600 trabajadores, aproximadamente la mitad de la dotación que llegó a tener durante sus años de mayor producción.
El ajuste comenzó a profundizarse durante 2024 mediante distintos programas de retiros voluntarios y despidos.
Entre abril de 2024 y febrero de 2025 se produjeron cientos de desvinculaciones, mientras que la empresa avanzó con sucesivos programas de retiros para reducir costos.
Una planta que produce solo la Tracker
La situación productiva también cambió drásticamente tras la discontinuación del Chevrolet Cruze a fines de 2023.
Desde entonces, la planta santafesina quedó dedicada exclusivamente a la fabricación del Chevrolet Tracker, modelo destinado principalmente al mercado brasileño.
La Tracker comenzó a producirse en Alvear en 2022 luego de una inversión de 300 millones de dólares, pero la dependencia de un único modelo dejó a la terminal más expuesta a las fluctuaciones del mercado externo.
Producción muy por debajo de sus mejores años
Las cifras reflejan la caída de la actividad industrial
Mientras que en 2016 la planta produjo alrededor de 55.000 vehículos, en 2023 la fabricación descendió a 40.587 unidades.
Durante 2024 ese número cayó hasta 24.179 vehículos, mientras que las estimaciones del sector indican que en 2025 la producción rondó apenas las 20.000 unidades.
A ello se sumaron la caída de las exportaciones hacia Brasil, el incremento de los costos productivos y una mayor competencia de vehículos importados.
Un alivio para la región
La planta de General Motors constituye una de las principales industrias del Gran Rosario y mantiene una extensa red de proveedores, autopartistas y empresas de logística.
El regreso a una producción continua permitirá recuperar previsibilidad para buena parte de esa cadena productiva, aunque la fábrica continuará operando con un único turno reducido y niveles de producción todavía muy inferiores a los registrados en sus mejores años.
