Opinión

Un Día de la Bandera que se vivió con dolor


Por Alberto Botto

Estos son días de dolor, de dolor porque recordamos la muerte de Belgrano y el Día de la Bandera en medio de una crisis económica y social preocupante, que puede ser explicada por la mezquindad y políticas basadas en recetas que han sido ineficaces y devastadoras en el pasado. Días de dolor porque el dólar sube, la inflación se eleva y la economía se enfría con un costo de vida que no puede ser ya soportado por la clase trabajadora, la clase media y mucho menos por los jubilados. Las condiciones laborales de los trabajadores, especialmente en lo relativo a salarios y estabilidad, son paupérrimas.

Esta realidad no se puede tapar con el corrimiento de algunas personas en el gobierno, solo se puede solucionar con el corrimiento de polìticas neo liberales que no están al servicio de la sociedad, sino de unos pocos, a veces corporaciones extranjeras.

Los trabajadores nos vemos impelidos por la situación a realizar un paro que en la ciudad de Rosario será con movilización.

Recordamos a Manuel Belgrano, esta vez, sumidos en crisis, pero con la esperanza de que se habrá de enarbolar en la Patria de una vez por todas la bandera que soñó nuestro prócer, que es celeste y blanca y que lleva el sol de la justicia social, la libertad y la soberanía en todos los aspectos.