Por Carlos Duclos

Hace varias horas, comenzó a trascender en algunos medios la noticia del delicado estado de salud del dirigente socialista, ex intendente de la ciudad de Rosario y ex gobernador santafesino, Hermes Binner. Coincidentemente, comenzaron a leerse en las redes y en comentarios de las noticias algunas expresiones lamentables, canallescas en ciertos casos, provenientes de personas cuyos valores reptan y cuyos niveles de comprensión del valor vida andan por el subsuelo.

Lo cierto es que no es la primera vez que ocurre; ya en otras ocasiones de la historia argentina la politiquería de bajo nivel y el fanatismo espeluznante puso en la vidriera el odio, la bajeza, como aquellas tristes palabras de “¡Viva el cáncer!”, en razón de la enfermedad terminal que padecía Eva Perón. No fue el único caso, y tal vez en semejante disparate deba buscarse el por qué la sociedad argentina vive como vive y padece lo que padece: hay pobreza cultural y espiritual.

Para satisfacción de los buenos corazones, que hay muchos, existen valores y gente que los cultiva, como es el caso del dirigente gremial Martín Lucero, del Sindicato de Docentes Privados y del Movimiento Sindical Rosarino quien ha publicado un twitter que afortunadamente se ha viralizado y que reproducimos a continuación.

Ante tal postura de un dirigente que ha sido políticamente opositor a Binner, no cabe menos que resaltar su hidalguía, su nobleza, su hombría de bien. Señoras, señores, la vida es sagrada y debe respetarse.

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