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Frontera con México

Trump amenazó con «cerrar el gobierno» si no se construye el muro


El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este sábado que «este sería un muy buen momento» para un cierre de su gobierno si no logra obtener los fondos para construir un muro en la frontera sur, en momentos en los que miles de migrantes centroamericanos se concentran en el límite con México.

«Estamos hablando sobre el muro de la frontera, estamos hablando de una gran suma de dinero, unos 5.000 millones de dólares», dijo en declaraciones a periodistas antes de viajar al estado sureño de California, golpeado por el peor incendio de su historia.

Como argumento, el magnate aludió al «caos» que para él representa la caravana de migrantes centroamericanos que atraviesa México con la intención de pedir asilo en su país. «Cuando miras a la gente que viene… Este sería un muy buen momento para hacer un cierre», advirtió.

Sin embargo, confió en que no sea necesario llegar a ese extremo porque los demócratas «entrarán en razón», reportó la agencia de noticias EFE. «Y si no entran en razón, continuaremos para ganar elecciones. Saben, nosotros ganamos el Senado», se jactó.

Los legisladores republicanos pretenden incluir fondos para la construcción de un muro fronterizo con México, una de las grandes promesas de campaña de Trump, en el presupuesto federal que el Congreso debatirá el 7 de diciembre.

El líder de la mayoría oficialista en el Senado, Mitch McConnel, reiteró en varias ocasiones que le gustaría conseguir los 5.000 millones de dólares para la construcción del muro, pero es poco probable que la oposición respalde esa opción.De no alcanzarse un consenso, el presidente podría forzar un cierre de su gobierno, de  acuerdo a medios locales.

El último pacto bipartidista en julio al respecto resultó en 1.600 millones de dólares para la propuesta estrella de Trump, después de que los republicanos incluyeran el muro dentro del presupuesto para el Departamento de Defensa.

Pero las elecciones legislativas del 6 de noviembre reequilibraron la balanza a favor de los demócratas, quienes recuperaron la mayoría en la Cámara Baja tras 8 años en minoría, aunque los republicanos lograron mantener el control del Senado.

Sin embargo, el nuevo Congreso estadounidense asumirá recién en enero, por lo que los republicanos podrán aún aprovechar su hegemonía en ambas Cámaras para la aprobación del presupuesto.

Mientras, en el límite sur del país, situado entre el condado de San Diego y la ciudad mexicana de Tijuana, miles de migrantes centroamericanos siguen concentrándose en el paso fronterizo a la espera de ingresar en territorio estadounidense.

En la garita de El Chaparral, que se ubica a unos metros de la entrada peatonal hacia Estados Unidos, integrantes de la comunidad LGBTI iniciaron ayer su proceso para pedir asilo al anotarse en una lista de espera de más de 1.300 personas.

Un trámite que, al menos en este punto fronterizo, está desbordado, por lo que podría alargarse meses. Tijuana se convirtió la última barrera en la búsqueda del «sueño americano» para los integrantes de las caravanas que recorren México desde mediados de octubre, procedentes en su mayoría de Honduras y El Salvador, con un número estimado de unas 9.000 personas.