Política y Economía

Tristán Bauer: «Nadie dejará de entrar a museos por no poder pagar la entrada»


"El término cultura es muy vasto y en momentos de crisis, con más de 16 millones de argentinos en situación de pobreza, soy de los que saben que la cultura puede mucho" aseguró el cineasta y flamante Ministro de Cultura

«El término cultura es muy vasto y en momentos de crisis, con más de 16 millones de argentinos en situación de pobreza, soy de los que saben que la cultura puede mucho» aseguró el cineasta y flamante Ministro de Cultura

 

 

La reapertura del Centro Cultural Kirchner, el 1º de febrero, con una retrospectiva sobre María Elena Walsh hecha en colaboración con su compañera, la fotógrafa Sara Facio; la reapertura de Tecnópolis antes de esa fecha; y nuevas aventuras de Zamba, acompañado por otro personaje infantil que dará cuenta de los nuevos tiempos feministas están entre las primeras tareas emprendidas por el nuevo ministro de Cultura Tristán Bauer.

 

Así lo adelantó a Télam el cineasta y flamante funcionario, autor de películas como «Iluminados por el fuego» y la reciente «Tierra arrasada», a exactamente tres semanas de haber asumido en esa cartera, que recuperó el rango de ministerio el 11 de diciembre último por decreto 7/2019, un día después de que Alberto Fernández asumiera como presidente.

 

Bauer (Mar del Plata, 1959) fue titular del Sistema Federal de Medios Públicos de 2008 a 2013 y desde esa fecha hasta 2015 dirigió Radio y Televisión Argentina (RTA), cuando Cristina Fernández era presidenta de la Nación.

 

Entre su legado de aquellos días están la creación, en 2007, del canal Encuentro, el canal infantil Paka Paka y el espacio divulgativo de ciencia y tecnología Tecnópolis, fundado en 2011 en Villa Martelli.

 

«El término cultura es muy vasto y en momentos de crisis, con más de 16 millones de argentinos en situación de pobreza, soy de los que saben que la cultura puede mucho. Particularmente hacia ese sector tenemos que volcarnos si bien representamos a los más de 45 millones de argentinos», consigna en diálogo con Télam.

Con una producción editorial que sufrió una caída del 45 por ciento, el cierre de emprendimientos privados, despidos en el sector público, sueldos a la baja y una inflación del 54 por ciento, «buscar caminos que resuelvan la enorme problemática económica que tiene el desarrollo cultural de la Argentina es central -señala el ministro- y para eso conformaremos equipos y foros de debate con todos los actores del espectro cultural».

 

«El debate y la escucha serán fundamentales, se trabajará en coproducciones con privados y definitivamente en esas discusiones entrarán temas como el impulso de una ley de mecenazgo y de financiamiento público y privado, derechos de autor y el análisis del proyecto para crear un Instituto Nacional del Libro Argentino», a fin de promover esa industria, enumeró.

 

Entre las acciones inmediatas, «luego de hacer las revisiones de infraestructura necesarias» -advierte- está «poner a funcionar Tecnópolis en enero; llevar a todo el país proyectos de dos figuras fundamentales de nuestra argentinidad como Manuel Belgrano, de quien en 2020 se cumplen 250 y 200 años de su nacimiento y su muerte, -respectivamente- y María Elena Walsh (1930-2011); y reabrir el CCK el 1º de febrero, día en que nació la autora de populares cuentos y canciones, con una gran muestra y un concierto homenajes».

 

Dice Bauer que «hay que pensar en la transformación de la sociedad actual y en sus dinámicas, en el impacto de las nuevas tecnologías sobre distintos modelos culturales y en cómo se da el fenómeno de la circulación de contenidos a partir de la digitalización, en un ecosistema basado en la representación que convive con lo analógico, donde hay que estar muy atento a nuevas formas de legislación, nuevas lógicas económicas y financieras y sobre todo a una nueva velocidad».

 

Habla de «un nuevo escenario sobre el que hay que actuar con soberanía cultural para nuestro pueblo. No para los intereses de uno o de otro. Desde ahí hay que mirar y actuar y para eso es fundamental escuchar todas las voces, tomar decisiones, hacer alianzas y avanzar en esas legislaciones y lógicas financieras».

 

«La semana que viene y en los próximos días vamos a estar definiendo ese tema», responde sobre quiénes asumirán al frente de la Biblioteca Nacional, del Fondo de las Artes (FNA) y de la Comisión de Bibliotecas Populares (Conabip).

 

«Primero -señala- hay que terminar de analizar los informes que dejaron Avelluto, trabajadores e intelectuales del área, contrastarlos con trabajos propios y reconocer el terreno. Hay que tomar decisiones en una línea de tiempo que permita la reflexión».

 

«En enero van a ser ratificadas las direcciones de todos los organismos que tenemos o puestas a funcionar las nuevas. Ya se tomaron decisiones. En el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA), su director, Andrés Duprat, hace una tarea excelente, en esas circunstancias -comenta- es absurdo hacer cambios».

 

Entre las acciones inconclusas de la anterior gestión está la transferencia del Palais de Glace al MNBA y su reapertura, tras una puesta en valor anunciada por 1.600.000 pesos: «Ya estamos en conversación con el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, y se comprometió a encarar con la mayor celeridad posible la finalización del Palais, un lugar que podría articularse de manera excepcional con el Bellas Artes».

 

Dice que desde el día uno recorre los museos nacionales, «son más de veinte» y dice que le faltan muchos, pero por lo pronto «ya hay proyecto para el de Arte Oriental (hoy funcionando en el museo de Arte Decorativo) y el de Grabado (en la Casa del Bicentenario) que no cuentan con sede propia: «Iniciamos conversaciones internacionales para avanzar sobre el primero y con el otro estamos viendo de darle mayor volumen y albergarlo fuera de la ciudad de Buenos Aires».

 

«Ningún argentino dejará de entrar a un museo por no poder pagar la entrada», subraya antes de despedirse.