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Tres años de prisión por vender medicamentos para la autoinducción de abortos


Imagen ilustrativa

Realizaba las operaciones a través de redes sociales y diversos sitios de internet. Además deberá pagar una multa de 10 mil pesos

Un hombre pactó una pena de tres años de prisión efectiva en un juicio abreviado en el que admitió la venta en forma ilegal a través de redes sociales y sitios de internet de medicamentos asociados a la autoinducción de abortos.

La condena del Tribunal Oral Federal 6 de la ciudad de Buenos Aires recayó sobre Sergio M., quien además deberá pagar una multa de 10.000 pesos como «miembro de asociación ilícita, venta de sustancias medicinales peligrosas para la salud disimulando su carácter nocivo», delitos cometidos entre el 29 de junio de 2017 y el 17 de septiembre de 2018, según el veredicto al que tuvo acceso Télam.

La jueza del Tribunal Sabrina Namer avaló el acuerdo hecho en juicio abreviado por la fiscalía y la defensa del acusado de haber cometido este delito en diversas localidades de la provincia de Buenos Aires y en el ámbito porteño.

La venta sin la receta correspondiente y en redes sociales de los medicamentos tuvo lugar «de manera organizada y habitual», se sostuvo en el veredicto firmado el 22 de septiembre último y conocido este viernes.

La causa se inició el 29 de junio de 2017, a raíz de una investigación preliminar de la Unidad Especializada en Ciberdelincuencia y la División Delitos Tecnológicos de la Policía Federal

Los investigadores detectaron un perfil público en la red social Facebook de un usuario que ofrecía «la venta de medicamentos tendientes a la autoinducción de abortos utilizando Oxaprost y Misoprostol».

Para ello, se publicaban números telefónicos de contacto y se compartía un link de la plataforma YouTube.

En las escuchas telefónicas ordenadas en la causa se determinó que el ahora condenado vivía en la localidad bonaerense de Verónica y los fines de semana recorría La Plata, Moreno y la ciudad de Buenos Aires.

«Coordinaba horarios y lugares de encuentro con personas interesadas en obtener los medicamentos promocionados», según determinó la investigación, citada en el veredicto. Además «indicaba métodos de colocación y de uso para éstos».

La venta se concretaba en la calle, en domicilios de las interesadas y «ocasionalmente, el suministro se hacía desde vehículos a modo de ‘clínica móvil'», remarcó el fallo.

Junto a él actuaba una mujer «que se hacía llamar Marina, quien era la persona que llevaba adelante el trabajo de colocar las pastillas Oxaprost, práctica que se realizaba tanto a domicilio como dentro de un vehículo».

La asociación ilícita contaba además con un «volantero» en la zona porteña de Liniers con el «objeto de captar nuevos clientes».

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) informó en la causa que los remedios secuestrados en distintos allanamientos y que contenían las drogas en cuestión son de «venta bajo receta archivada y de uso hospitalario exclusivo».

La investigación estuvo a cargo del fiscal federal porteño de primera instancia Ramiro González y sigue abierta en lo relativo a los demás integrantes de la asociación ilícita.