Ex empleados de la firma realizaron una protesta frente a la planta de Rosario. Aseguran que fueron despedidas unas 60 personas y denuncian que la empresa les adeuda los salarios de mayo y junio, el aguinaldo, bonos e indemnizaciones.
Un grupo de trabajadores despedidos de Expreso Brío llevó adelante una protesta frente a la planta de Rosario para denunciar despidos masivos, salarios impagos y la falta de respuestas por parte de la empresa. Según afirmaron, alrededor de 60 empleados fueron desvinculados en la ciudad, en el marco de una medida que también afectó a otras sucursales del país.
La manifestación incluyó una olla popular en el ingreso a la planta, donde los ex trabajadores reclamaron el pago de los sueldos adeudados, el aguinaldo, bonos pendientes e indemnizaciones.
Gabriela, una de las empleadas despedidas, explicó que los problemas comenzaron varios meses antes de las cesantías.
«Desde noviembre del año pasado nos pagaban de manera irregular. En marzo recién cobramos el sueldo el día 20 y ya teníamos alquileres, cuotas escolares y otros gastos vencidos», relató en diálogo con Cadena 3.
Según explicó, los telegramas de despido fueron emitidos el 29 de junio y al día siguiente muchos trabajadores se encontraron con que ya no podían ingresar a la empresa.
«Nos presentamos a trabajar y el gerente, con una lista en la mano, nos decía quién podía entrar y quién no. A muchos directamente nos dejaron afuera», sostuvo.
Denuncian deudas salariales
Los manifestantes aseguraron que la empresa todavía no abonó los salarios correspondientes a mayo y junio, además del medio aguinaldo y dos cuotas de un bono acordado por convenio colectivo.
«Nos hicieron trabajar y no nos pagaron los meses de mayo y junio. También nos deben el aguinaldo y las dos cuotas del bono de fin de año», denunció la trabajadora.
Asimismo, cuestionó que, pese a que la empresa informó que las desvinculaciones fueron sin causa y prometió cumplir con las indemnizaciones, hasta el momento no recibieron ninguna propuesta de pago.
«La empresa está totalmente ausente. Ningún representante se acercó a explicarnos cómo piensan cumplir con lo que nos corresponde», afirmó.
La situación de las familias
Durante la protesta, los trabajadores también hicieron hincapié en las dificultades económicas que atraviesan tras perder su fuente laboral.
Gabriela contó que trabaja desde hace dos décadas en la empresa y relató una situación personal que refleja la gravedad del momento.
«Esta semana tuvimos que internar de urgencia a mi nieto, que tiene autismo y sufrió convulsiones. Necesitábamos 50 mil pesos para poder ingresarlo al hospital y no los teníamos. Tuvimos que pedir dinero prestado a familiares», explicó.
Además, señaló que varios de los despedidos tienen hijos con discapacidad o familiares con problemas de salud, por lo que la falta de ingresos impacta directamente sobre su calidad de vida.
Reclamo ante el Ministerio de Trabajo
Los trabajadores informaron que ya iniciaron actuaciones ante el Ministerio de Trabajo y esperan que la empresa participe de una audiencia de conciliación.
«Lo único que pedimos es que respeten nuestros derechos y paguen lo que corresponde. Queremos una respuesta concreta y una propuesta para cobrar lo que nos deben», concluyó la trabajadora.
