Espectáculos

The Killers y Liam Gallagher, los destacados en el segundo día del Lollapalooza


La banda estadounidense The Killers y el cantante británico Liam Gallagher fueron los dos números más destacados en la segunda fecha de la 5° edición del festival Lollapalooza, en el Hipódromo de San Isidro, que se caracterizó por la gran variedad estilística en las propuestas musicales que pudieron disfrutarse en sus cuatro escenarios.

Es que al indie rock de la banda oriunda de Las Vegas y al costado más rockero del pop británico del ex Oasis, se le sumó el pop adolescente de tono confidencial de Lana del Rey y la presencia de Damas Gratis, en lo que puede considerarse el debut oficial de la cumbia en este festival.

Con la particularidad de un cambio de horario repentino ante la amenaza de chaparrones con descargas eléctricas advertidas por el pronóstico oficial, esta segunda jornada en la que, al igual que ayer, se notó una gran afluencia de público, fue pasando por distintos estados musicales, aunque todos ellos celebrados por la multitud.

La cuota rockera la puso Liam Gallagher, casualmente a 20 años del primer show de Oasis en el país, en su primera incursión en plan solista, que ya había tenía su prueba de fuego días atrás con un show agregado en el estadio DirectTV Arena.

Con su disco “As you were” bajo el brazo, el vocalista no tuvo, sin embargo, pruritos en recurrir a viejos hits de su antigua banda para levantar a un público que se sumó con coros y ovaciones.

“Wonderwall”, “Live forever”, “Rock and roll star” y “Supersonic” fueron algunas de las composiciones de Oasis abordadas por el cantante, acompañado en esta ocasión por una banda de sonido crudo, conformada por dos guitarras, un bajo, una batería y un órgano hammond.

Con su típica pose altanera, sus brazos detrás de la espalda a la hora de cantar y acompañando con maracas en otros pasajes, Gallagher pareció aflojarse ante la devoción mostrada por el público.

“Son la mejor ‘fucking’ audiencia del mundo”, dijo, en un tono en el que no hubo dejos de demagogia, cuando apenas iban tres canciones del show.

La otra gran actuación de la jornada ocurrió en el cierre y corrió por cuenta de The Killers, que mostró una performance mucho más cálida en relación a otras visitas al país, algo en lo cual tuvo mucho que ver el omnipresente cantante Brandon Flowers.

En su rol de gran showman, el frontman capitalizó todas las miradas en base a un gran carisma y a un destacado desempeño vocal, aunque también tuvo su incidencia la importante puesta de luces y gráficas montadas.

Ya el inicio del show, con bombas que arrojaron papel picado y gráficos que remitían a íconos famosos de Las Vegas, como ese cartel luminoso de un vaquero que mueve sus brazos, dieron cuenta de algunos de los trucos a los que apelaría la banda en pos del show.

En cuanto al repertorio, The Killers echó mano tanto a composiciones recientes como a clásicos de sus primeros discos, tal el caso de “Read my mind”, “Somebody told me”, “Jenny was a friend of mine” y “All those things that I´ve done”, entre otras.

Como prueba de la gran conexión con el público, incluso hubo un simpático pasaje en el show en el que la banda le cumplió el sueño a un fan al invitarlo a tocar la batería en la canción “For reasons unknown”.

Entre ambos shows, como una suerte de respiro, Lana del Rey desplegó sus suaves canciones pop, también rodeada de una importante puesta que incluyó bailarinas, coristas y una escenografía con palmeras, reposeras y hamacas gigantes en ambos costados del escenario.

En un set de una hora, cuyo final se superpuso con el inicio de The Killers en otro escenario, la cantante estadounidense aprovechó para dar a conocer canciones de su último disco “Lust for life”, ante una gran cantidad de fans que parecían haber asistido especialmente para verla.

Como contraparte, el grupo local de cumbia Damas Gratis tuvo su debut en festivales de rock con un show en el que no hizo concesiones a su conocido estilo y, con su invitación a bailar, pareció ofrecerse como un gran integrador social.

Todas estas opciones musicales fueron igualmente celebradas por una multitud que, si bien se acercó al predio desde muy temprano, llegó en masa a mitad de la tarde, cuando comenzaban a sucederse los números centrales.

Jóvenes, familias enteras y algunas parejas un poco más grandes se fusionaron en un festival que pareciera contar con opciones para todas las edades, incluso más allá de su ya de por sí interesante grilla musical.

Es que con sus patios de comidas; sus stands temáticos con variadas actividades, que van desde la posibilidad de hacerse raros peinados sponsoreados por una marca de shampoo a pintarse la cara con brillos; pasando por concientizaciones sobre ecología; simples entretenimientos lúdicos; su espacio para chicos y sus patios gastronómicos, el festival aparece como una experiencia integral.

De esta manera, desde su apertura de puertas al mediodía hasta su cierre a la medianoche con DJ sets, decenas de miles de personas deambulan por el predio como en una gran fiesta en donde todo es posible.

Mañana será el cierre de esta 5° edición en una jornada en la que destacan las actuaciones de Pearl Jam, David Byrne, LCD Soundsystem y The National.