En Rosario, las pizarras de estaciones de servicio reflejaron nuevos valores en combustibles en una semana atravesada por el salto del petróleo por encima de los US$100 y la turbulencia global que disparó la escalada bélica en Medio Oriente.
En recorridas nocturnas por estaciones de la ciudad, los carteles exhibían precios que ya empujan a la nafta súper hacia valores de referencia más altos y consolidan al gasoil en torno o por encima de los $2.000, según la variedad.
Las pizarras: YPF y Puma, con súper arriba de $1.760
En una estación de YPF, la nafta Súper figuraba a $1.764 el litro, mientras que Infinia se ofrecía a $1.909. En diésel, Infinia Diesel marcaba $2.043 y Diesel 500 $1.914. El GNC aparecía a $689.
En una estación Puma, la Puma Super se veía a $1.792, Ion Diesel a $2.123, Puma Diesel a $1.939 y Max Premium a $2.055. En ese caso, el GNC figuraba a $589.
Los valores se dieron a conocer mientras los mercados globales mostraban nerviosismo por el encarecimiento del crudo y la posibilidad de interrupciones en el abastecimiento, con el foco puesto en el Golfo y el Estrecho de Ormuz.
Contexto: petróleo en shock y mercados en rojo
El salto internacional del petróleo fue el disparador de una nueva ola de volatilidad. Reportes de agencias internacionales señalaron que el Brent llegó a marcar picos cercanos a US$119,5, y que el avance del crudo respondió a temores de un shock de oferta en plena escalada del conflicto, con efecto dominó sobre inflación y expectativas.
Ese mismo clima de incertidumbre se trasladó a los mercados: bolsas asiáticas registraron fuertes caídas tras el salto del petróleo por encima de los US$100.
En Rosario, el resultado empieza a notarse en los surtidores: la nafta ya se mueve en el rango de $1.760 a $1.790 para la súper (según la bandera), las versiones premium rozan o superan los $2.000, y el gasoil de mayor calidad ya se ubica firmemente en esa franja.
Mientras la tensión internacional siga presionando sobre el barril, el abastecimiento y el costo de la energía global, el precio local queda bajo una lupa cada vez más sensible.
