El portavoz talibán Zabihullah Mujahid reivindicó este lunes a través de un comunicado el derribo del avión y aseguró que pertenecía a las Fuerzas Armadas estadounidenses.

Estados Unidos afirmó que el avión se estrelló en la provincia de Ghazni, pero los talibanes se adjudicaron el atentado a la aeronave estadounidense. La misma hacía trabajo de inteligencia en el este de Afganistán se estrelló a primera hora de esta tarde en un área controlada por los talibanes y, aunque en un principio las autoridades afganas aseguraron que se trataba de un avión comercial de una aerolínea local, las imágenes del accidente apuntaban a un aparato estadounidense.

Pese a que se desconoce el número de víctimas, las autoridades afganas aseguraron que no hubo supervivientes. El gobierno de Afganistán había apuntado en un primer momento a que se trataba de un accidente de un avión comercial de pasajeros.

En declaraciones televisadas, el vicepresidente segundo afgano, Sarwar Danish, aseguró que el avión pertenecía a la aerolínea local Airana, pero fue desmentido por la compañía aérea a través de un comunicado que publicó en su cuenta oficial de la red social Facebook.

«Las noticias sobre el accidente de un avión de la aerolínea Ariana en los canales de noticias no son ciertas, todos los vuelos de la aerolínea operan con normalidad«, publicó la compañía al tiempo que otras empresas aéreas también aseguraron que ninguno de sus aviones sufrió algún tipo de accidente.

Además, las fotografías tomadas en el lugar del siniestro, difundidas por varios medios locales, darían a entender que se trataba de una nave de origen estadounidense.

Pero luego el portavoz talibán Zabihullah Mujahid reivindicó este lunes a través de un comunicado el derribo del avión y aseguró que pertenecía a las Fuerzas Armadas estadounidenses.

«Un avión perteneciente a las fuerzas invasoras americanas fue derribado en la provincia de Ghazni y varios oficiales de alto rango estadounidenses murieron en él«, aseguró el portavoz talibán citado por la agencia española.

Según Mujahid, se trataba de un vuelo en «misión de inteligencia» y «todos los tripulantes del avión y los oficiales de la CIA (Agencia Central de Inteligencia de EEUU) a bordo murieron», y aseguró que «los restos del aparato y los cadáveres de los tripulantes están en la zona» del impacto.

En tanto, las fuerzas de EE.UU. en Afganistán sí reconocieron que el avión militar se estrelló en el este del país, pero negaron que fuera derribado por los talibanes y tacharon de «falsas» las reivindicaciones de los insurgentes.

«Un bombardeo de EEUU E-11A se estrelló hoy en la provincia de Ghazni (…) Mientras las causas de la colisión están siendo investigadas, no hay indicios de que la colisión se debiera a fuego enemigo«, aseguró en su cuenta de Twitter el portavoz de las fuerzas estadounidenses en Afganistán, Sonny Leggett.

Este incidente se produce mientras talibanes y estadounidenses sostienen en Qatar conversaciones de paz que, según afirmaron recientemente los insurgentes se encuentran muy avanzadas, con la firma de un acuerdo cada vez más próxima.

Lo ocurrido hoy, sin embargo, podría suponer un nuevo obstáculo en esas negociaciones.

En septiembre de 2019, Trump interrumpió las conversaciones de paz iniciadas hacía un año en Doha, luego de la muerte de un soldado estadounidense en un atentado talibán en Kabul y recién las retomaría tres meses después.

Ese antiguo borrador contemplaba la retirada de más de 5.000 soldados estadounidenses, acuerdo que se mantuvo en la nueva ronda de negociaciones reanudada en diciembre. Pese a que los talibanes se negaron a declarar un alto el fuego como exigía EEUU, sí hubo una reducción de la violencia.

Afganistán vive una cruenta guerra desde que en 2001 una coalición liderada por Washington derrocó del poder al régimen talibán que desde entonces combate para volver a controlar el país, donde en la actualidad dominan amplios territorios.

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