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Golpe de Estado constitucional

Sri Lanka: multitudinaria manifestación a favor del premier destituido


Decenas de miles de personas colapsaron este martes el centro de Colombo, la capital de Sri Lanka, en una demostración de fuerza del destituído primer ministro Ranil Wickremesinghe en su confrontación con el presidente Maithripala Sirisena.

Defenestrado de forma inesperada el viernes, Wickremesinghe consideró esta decisión anticonstitucional y se aferra ahora al poder en contra de la voluntad del presidente Maithripala Sirisena, que forzó su destitución.

Miles de partidarios de Wickremesinghe se concentraron este martes delante de la residencia oficial del primer ministro, donde se atrincheró el dirigente tras su destitución.

Unas cien mil personas participaron en esta manifestación según el partido de Wickremesinghe, el Partido de Unidad Nacional (UNP).

Según la policía, sólo fueron 25.000.

Ómnibus seguían transportando a manifestantes, según comprobó un periodista de la AFP.

Algunas de las calles principales de Colombo se encuentran bloqueadas tras el inicio de esta crisis política.

«Nos oponemos a su destitución, la gente no votó para que Sirisena se comporte de esta forma», aseguró Wickremesinghe a sus seguidores desde una tarima improvisada. «Resistiremos a lo que hace el presidente», añadió.

El jefe del estado en Sri Lanka ya designó a nuevo primer ministro a Mahinda Rajapakse, que ya dirigió con mano de hierro entre 2005 y 2015 esta isla frente al sur de India.

Wickremesinghe pide que se convoque una sesión parlamentario para que se vea cuál es el dirigente que dispone del apoyo de la mayoría de los diputados.

La comunidad internacional también defiende que se reúna el parlamento para que dé una salida a esta crisis política.

 

Acusaciones contra China

 

Los manifestantes, vestidos de verde (el color de UNP), también rompieron imágenes del presidente y lanzaron proclamas de «¡A bajo el primer ministro delincuente!», para mostrar su oposición a una maniobra calificada de «golpe de estado constitucional» por algunos diarios de Sri Lanka.

El presidente del Parlamento, Karu Jayasuriya , que advirtió el lunes de que temía un «baño de sangre», escribió una carta al presidente Sirisena para pedir que convoque una sesión parlamentaria.

«Si no lo hacéis, no podremos impedir al pueblo que recurra a medios alternativos para proteger sus derechos democráticos», advirtió en esta misiva consultada por la AFP.

Ranjan Ramanayake, un ministro adjunto del gobierno disuelto, acusó a China de financiar la maniobra política de los partidarios del nuevo primer ministro. «Le digo a China que no gaste más millones para comprar a parlamentarios en Sri Lanka», afirmó.

La embajada de China en Sri Lanka denunció estas acusaciones, que consideró «infundadas e irresponsables».

Durante su etapa como presidente, Rajapakse llevó a cabo una política favorable a los intereses de China y aceptó numerosas inversiones y préstamos del gigante asiático, lo que irritó a la India, la potencia regional que suele influir en el rumbo político de Sri Lanka.