La empresa contratista suspendió los trabajos desde este lunes 2 de marzo por falta de pago de más de 1.400 millones de pesos. La obra estaba en su tramo final y peligra la posibilidad de llegar al 20 de Junio con el emblemático espacio restaurado
La restauración del Monumento Nacional a la Bandera volvió a quedar en pausa. La firma rosarina Dyscon anunció que, a partir de este lunes 2 de marzo, decidió paralizar los trabajos ante la falta de pago de certificados por parte del Estado nacional, que acumula una deuda superior a los 1.400 millones de pesos.
La medida impacta de lleno en uno de los proyectos más simbólicos para la ciudad. Según detalló la empresa en un comunicado, la decisión se adoptó luego de “haber agotado todas las instancias administrativas y de diálogo” y responde exclusivamente al incumplimiento en la regularización de pagos.
Al momento del nuevo freno, la obra presentaba un avance cercano al 70%, con un 30% pendiente para su finalización. El parate pone en duda el objetivo de concluir los trabajos antes del próximo 20 de Junio, fecha central para Rosario y el país.
Una deuda que obliga a frenar
De acuerdo a lo informado, Nación no gira fondos desde octubre del año pasado y el rojo acumulado asciende a 1.421.461.457 pesos. Desde la contratista señalaron que sostuvieron durante meses las tareas con recursos propios, priorizando el valor histórico y cultural del proyecto, pero que la situación financiera se volvió insostenible.
Dyscon aclaró que cumplió en “tiempo y forma” con sus obligaciones contractuales y manifestó su voluntad de retomar de inmediato las obras cuando se regularicen los pagos.
Qué queda pendiente
Entre los trabajos aún inconclusos se encuentran la puesta a punto del ascensor que lleva al mirador de la torre principal, las reformas en la Sala de las Banderas y la finalización de sectores icónicos como la Llama Votiva y la fuente que rodea la proa del Monumento.
En los últimos meses se habían realizado importantes intervenciones: restauración de las fachadas del Propileo, limpieza integral, colocación de anclajes químicos, toma de juntas y protección final, además de la recuperación de esculturas de bronce como La Patria Abanderada y Las Américas.
Una historia de anuncios y demoras
La restauración integral del Monumento arrastra más de una década de promesas incumplidas y obras interrumpidas bajo distintas gestiones nacionales. Desde 2015 a esta parte, los trabajos atravesaron licitaciones frustradas, recortes presupuestarios y sucesivos parates por falta de financiamiento.
En 2025 se había retomado el proyecto tras otro año de suspensión, con la expectativa de dejar atrás 11 años de idas y vueltas. Ahora, la “novela” suma un nuevo capítulo y vuelve a abrir interrogantes sobre los plazos y la responsabilidad del financiamiento.
Mientras tanto, Rosario observa con preocupación cómo su símbolo más representativo vuelve a quedar a mitad de camino, a pocos meses de una nueva conmemoración del Día de la Bandera sin la obra concluida.
