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Se estima que el cáncer de cuello uterino podría desaparecer en 100 años


Emiliano Boffelli en el entrenamiento de Los Jaguares

La OMS reforzó la idea de “Ninguna mujer debería morir de cáncer de cuello uterino (CCU)”, como eslogan de campaña contra la enfermedad

Si entre todos hacemos las cosas bien, el cáncer de cuello uterino podría desaparecer en todo el planeta para el próximo siglo. Ya no sería un problema de la salud pública y por eso la OMS reforzó la idea de “Ninguna mujer debería morir de cáncer de cuello uterino (CCU)”, como slogan de campaña contra la enfermedad.

Verónica Alí, responsable de la Dirección Estratégica de Programas del Programa Integrado de Salud de la Provincia de Tucumán, y Juan José Zarbá, jefe del Servicio de Oncología del Centro de Salud y miembro de la comisión directiva de la Asociación Argentina de Oncología Clínica, explican los motivos con la misma contundencia.

“El 99% de los CCU lo causan algunas cepas del virus de papiloma humano”, lanza Alí. “Podemos decir que sin VPH no hay cáncer de cuello de útero, y el VPH puede detectarse con facilidad mucho antes de que cause lesiones cancerígenas”, agrega Zarbá. “Unos 10 años antes, para ser precisos”, completa Alí.

La OMS tiene razón: no hay motivos para que ninguna mujer muera por CCU… pero se siguen muriendo.

Los próximos 100 años

La conclusión de que si las hiciéramos bien en un siglo podríamos erradicarlo corresponde a dos estudios publicados, también ayer, en ‘The Lancet’, informa DPA. Claro que las expectativas difieren según el país: los investigadores son más optimistas sobre América del Norte, donde -afirman- podría eliminarse casi por completo para 2040. El estudio analizó el historial de vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH), de la mano con los objetivos definidos por la OMS como estrategia de eliminación de CCU, que requieren 90% de niñas vacunadas contra el VPH para 2030; 70% de mujeres examinadas para detectar CCU una o dos veces en su vida, y 90% de mujeres con lesiones precancerosas (o CCU) recibiendo tratamiento adecuado.

“Por primera vez hemos estimado cuántos casos podrían evitarse si se implementa la estrategia de la OMS y cuándo podría ocurrir la eliminación”, relata uno de los directores de la investigación, Marc Brisson, de la Facultad de Medicina de la Universidad Laval y el Centro de Investigación CHU de Québec-Universidad Laval. Los datos son -también ellos- contundentes: sólo con vacunación el CCU disminuirá 89% (60 millones de casos de cáncer evitados) dentro de un siglo en los 78 países más afectados por la enfermedad, muchos de los cuales son latinoamericanos. “De hecho -señala Zarbá-, el CCU es el segundo cáncer con mayor prevalencia en el NOA”. Al agregar la detección y el tratamiento de las lesiones precancerosas, los casos disminuirán 97% y se evitarán 72 millones en 100 años. Y con la ampliación del tratamiento adecuado se evitarán 62 millones de muertes.

Las tres patas son clave

“Nuestros resultados sugieren que para eliminar el CCU es necesario lograr las tres cosas: alta cobertura de vacunación, alta acción de detección y tratamiento a tiempo, especialmente en países con mayor carga de la enfermedad”, destacó Brisson.

“Si la estrategia es adoptada y aplicada, el CCU podría eliminarse, lo que sería una victoria fenomenal para la salud de las mujeres -aseguró-. Pero sólo se puede lograr con compromiso financiero y político internacional considerable”.

El virus

“Casi todas las mujeres con vida sexual activa en algún momento de la vida contraen el virus”, explica Zarbá y añade que el CCU está asociado a sólo algunas de las cepas . “Pero como es altamente contagioso, la primera medida preventiva es que todos los niños reciban la vacuna a los 11 años, antes de la iniciación de la vida sexual”, agrega.

“El CCU es uno de los pocos cánceres de los que se conocen la causa y se puede controlar -agrega Alí-. La vacunación es clave, y de la mano con ella -como muestra el estudio- la consulta para detectar si uno vive con alguna cepa oncogénica del VPH. Todas las mujeres, desde los 25, deberían controlar el cuello de su útero”.

Se sabe qué lo causa; se puede prevenir, se puede tratar a tiempo… ¿qué estamos esperando?

Tucumán, Jujuy, Misiones, Catamarca, Neuquén, Chaco, Corrientes y algunos municipios de Buenos Aires forman parte desde 2015 de un plan de tamizaje. Es un “cepillito” que viene en un tubo cerrado que contiene un líquido. “Se entrega a las mujeres y ellas mismas pueden tomar la muestra con el cepillito”, explica la doctora Verónica Alí. “Se busca asegurar la mejor accesibilidad, especialmente a la población sin obra social, y con menores recursos”, añade. Es un test muy sensible y detecta las 13 cepas del VPH más relacionadas con el cáncer de cuello uterino.

Fuente: Claudia Nicolino para La Gaceta de Tucumán