Gabriela Sosa, directora ejecutiva de MuMaLa, advirtió que octubre muestra cifras alarmantes, con 11 femicidios en Argentina y 29 en la provincia en lo que va del año
Gabriela Sosa, directora ejecutiva de MuMaLa (Mujeres de la Matria Latinoamericana), encendió una fuerte señal de alarma al analizar los últimos datos de violencia de género. “En octubre se han disparado los asesinatos por odio de género”, aseguró en diálogo con LT3, tras conocerse que en lo que va del mes se registraron 11 femicidios en el país, mientras que Santa Fe acumula 29 en lo que va de 2025.
Sosa explicó que, además de los femicidios íntimos —cometidos por parejas o ex parejas—, en las últimas semanas aumentaron los casos con componentes simbólicos y organizados. Citó el triple femicidio vinculado al narcotráfico y el crimen de Córdoba, donde el acusado pertenecía a un grupo llamado Varones Unidos que difundía discursos de odio hacia las mujeres. “De la construcción de esos mensajes se pasó a la acción”, advirtió.
La dirigente señaló que estos hechos reflejan una nueva forma de violencia, donde hombres que integran espacios en redes sociales o comunidades virtuales de odio terminan replicando esos discursos con acciones violentas. “Es indispensable un abordaje integral con políticas estatales activas y sostenidas”, reclamó, al tiempo que advirtió sobre medidas que “agravan el escenario”, como la intención de eliminar la figura de femicidio del Código Penal o la flexibilización en el acceso a armas de fuego.
En el análisis territorial, Sosa destacó que en el Gran Rosario los femicidios están mayormente relacionados con el narcotráfico, mientras que en el norte santafesino predominan los casos de violencia crónica y sexual, muchas veces con denuncias previas desatendidas por el Estado. “Es fundamental leer cómo se manifiestan los femicidios en cada región. La situación necesita más inversión pública y no menos”, subrayó.
Por último, la referente feminista lamentó que “no se esté trabajando desde la raíz cultural del problema” y recordó que la nueva ley provincial que incorporaba la educación sexual integral (ESI) no fue aprobada en el Senado. “Estamos en un momento de retroceso. La ESI es una herramienta valiosa que permite identificar violencias, conocer derechos y exigir respeto. Hoy está muy debilitada a nivel provincial y prácticamente sin implementación nacional”, sostuvo.
“Hace falta inversión del Estado. No podemos depender solo del compromiso de las feministas o de periodistas sensibles al tema”, concluyó Sosa, reafirmando la necesidad urgente de políticas públicas efectivas frente al incremento de los femicidios en todo el país.
