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Schmuck pidió rediscutir el régimen penal juvenil y respaldó la baja de la edad de imputabilidad


La presidenta del Concejo Municipal de Rosario sostuvo que la violencia actual supera los marcos legales vigentes y reclamó un debate “serio y responsable” en el Congreso Nacional

El debate sobre la reforma del régimen penal juvenil en Argentina volvió a instalarse con fuerza en la agenda pública a partir de la propuesta del Gobierno Nacional de reducir la edad de imputabilidad a los 13 años, en reemplazo de la ley vigente desde 1980. En ese contexto, la presidenta del Concejo Municipal de Rosario, María Eugenia Schmuck, se pronunció a favor de rediscutir el marco legal y sostuvo que la realidad de la violencia criminal exige respuestas concretas.

Schmuck consideró que los niveles de violencia registrados en los últimos años superaron los esquemas teóricos tradicionales y mencionó como ejemplo crímenes de extrema gravedad, como el de Jeremías Monzón. “Cuando asistimos a un crimen tan brutal, con tanta planificación y saña, la discusión no es ideológica. Hay que estar dispuestos a dar debates incómodos, pero con integridad”, afirmó.

Entre los principales ejes de su postura, la titular del Palacio Vasallo planteó la necesidad de desideologizar el debate, al remarcar que la violencia atraviesa a todos los sectores sociales y no distingue entre clases. Asimismo, advirtió que la baja de la edad de imputabilidad, por sí sola, no constituye una solución, y reclamó una reforma integral del Código Penal que defina con claridad qué delitos, a partir de qué edades y con qué tipos de sanciones deben ser abordados.

En ese sentido, puso el foco en la respuesta que el Estado debe brindar a las víctimas y sus familias. “No le puedo explicar a la madre de una víctima que hay una discusión ideológica sobre el asesinato de su hijo”, expresó, y subrayó la imposibilidad de justificar la inacción estatal frente a hechos que, incluso, son registrados y difundidos por sus propios autores.

Finalmente, Schmuck llamó a los legisladores nacionales a avanzar en una discusión profunda y responsable sobre el régimen penal juvenil, entendiendo que se trata de una problemática compleja que requiere consensos amplios y políticas públicas acordes a la gravedad del escenario actual.