Ciudad

Santa Fe tendrá una prueba piloto para llevar mascotas en el transporte público: ¿Y Rosario?


Con medidas especiales y resguardo del resto de los pasajeros, se apuesta a fortalecer el vínculo entre mascota y dueño

Rosario ya cuenta con una normativa que permite el traslado de mascotas en el transporte público. Según el artículo 2 de la ordenanza 9.392, sancionada en 2015, los animales pueden movilizarse en unidades de transporte público siempre que sean transportados en jaulas con dimensiones específicas. Esta medida sentó un precedente en la región, y ahora la ciudad de Santa Fe sigue el mismo camino con una prueba piloto recientemente aprobada por el Concejo Municipal.

«El transporte y movilización de animales en jurisdicción del Municipio de Rosario podrá hacerse en vehículos particulares, en transporte para carga y en las unidades del transporte público con jaulas transportadoras que no superen los 45.000 centímetros cúbicos (50cm x 30cm x 30cm), habitáculo o receptáculo destinado para tal fin, con la excepción de los canes lazarillos», expresa la norma rosarina, además prohíbe la convivencia de animales en trasporte de alimentos o salud y deja librado al criterio de cada chofer de taxi si lleva o no el animal del pasajero..

El nuevo proyecto santafesino autoriza al Departamento Ejecutivo a implementar un programa de seis meses que permitirá a los usuarios viajar con perros y gatos en colectivos los sábados y domingos. Los animales deberán ser transportados en jaulas, mochilas, bolsos especializados o caniles, y no se cobrará ningún costo adicional por su traslado.

La medida tiene como objetivo facilitar la movilidad de los dueños de mascotas, garantizando al mismo tiempo la seguridad y el bienestar de los pasajeros. Solo se permitirá un animal por persona y por unidad de transporte, y se prevé el desarrollo de campañas informativas para orientar a la población sobre el correcto uso de este servicio.

El concejal Saúl Perman, impulsor de la iniciativa, explicó que esta medida responde a un pedido constante de los vecinos. “Muchas personas necesitan trasladarse con sus mascotas por diversos motivos, ya sea para llevarlas al veterinario, a espacios verdes o simplemente para acompañarlos en sus actividades cotidianas”, expresó.

La fase de prueba será monitoreada para evaluar su impacto y aceptación. De funcionar correctamente, podría convertirse en una política permanente, ampliando el acceso de las mascotas a los espacios urbanos y fortaleciendo su integración en la vida cotidiana de los ciudadanos.