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Salud mental: trastornos psicológicos desconocidos


Conocé los trastornos más inusuales que afectan la mente humana

Conocé los trastornos más inusuales que afectan la mente humana

Hoy la mente humana sigue siendo una de las mayores incógnitas. Existen trastornos psicológicos, como por ejemplo los delirios, los estados disociativos, algunas alucinaciones sensoriales, experiencias abrumadoras y anomalías cerebrales, entre otras.

Tan inquietantes como atrayentes, los trastornos psicológicos tienen la capacidad de fascinar y de ayudar a contemplar la mente humana como algo maravilloso, infinito y asombrante.

Trastornos psicológicos inusuales

Mientras que la mayoría de nosotros ha oído hablar de trastornos psicológicos como la esquizofrenia o el trastorno obsesivo compulsivo, hay una larga lista de condiciones psicológicas que son tremendamente extrañas e inusuales.

1. Delirio de Capgras

Según afirma este estudio del Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado–Hideyo Noguchi (Perú), quien lo padece tiene la firme convicción de que una persona de su entornos ha sido reemplazada por un impostor idéntico. Este síndrome o delirio es más frecuente en las personas con esquizofrenia, aunque también se da en pacientes con demencia, epilepsia o con traumatismos craneoencefálicos.

2. Síndrome de Fregoli

El Síndrome de Fregoli es el inverso al delirio de Capgras. En este caso, la persona que lo sufre tiene la angustiosa creencia de que diferentes personas son, en realidad, una sola persona que cambia su apariencia o que se disfraza.

Al igual que el Capgras, estos trastornos psicológicos ocurren con mayor frecuencia en personas con esquizofrenia, aunque también se ha presenta en pacientes con demencia, epilepsia o lesiones cerebrales traumáticas.

3. Delirio de negación o de Cotard

La persona afectada tiene la creencia delirante de que está muerto, o de que no existe, según afirma este estudio de la Universidad Del Valle (Colombia). De que está en estado de putrefacción o que ha perdido su sangre u sus órganos internos. Se observa con mayor frecuencia en pacientes con depresión psicótica o con esquizofrenia.

4. Paramnesia reduplicativa

Consiste en la creencia delirante de que un lugar ha sido duplicado, es decir, que existen simultáneamente copias de ese mismo lugar. Por ejemplo, el paciente puede pensar que el hospital en el que se encuentra ha sido duplicado y ha cambiado de ubicación.

Suele asociarse a enfermedades como la esquizofrenia, tal y como asegura este estudio del Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado (Perú).

5. Síndrome de la mano extraña

Las personas que lo padecen creen que su propia mano no pertenece a sí mismos, sino que tiene vida propia, según afirma esta investigación del investigador R. Hidalgo-Borrajo . Generalmente, este problema aparece en personas que han sufrido daños en el cuerpo calloso, el cual une los hemisferios cerebrales.

El miembro sobre el que no existe un control del todo consciente puede activarse en acciones automatizadas como lavarse los dientes o peinarse.

6. Micropsia o macropsia

Es una afección neurológica en la que la percepción de la imagen, el espacio y el tiempo se distorsiona.  También puede asociarse a daño en la retina de los ojos.

Esta dolencia se asocia en algunos casos al consumo de determinadas drogas o infecciones víricas como es el caso del Virus Epstein Barr, según afirma este estudio del Hospital Universitario Austral (Argentina). También es conocido como el síndrome de Alicia en el País de las Maravillas.

7. Síndrome de Jerusalén

Se caracteriza por la presencia de ideas obsesivas, delirios u otro tipo de experiencias relacionadas con temáticas religiosas. Estas experiencias se desencadenan en turistas que visitan Jerusalén. Algunas personas reaccionan actuando o sintiéndose identificadas con personajes bíblicos.

Se trata de un síndrome infrecuente, según aporta este estudio del Royal College of Psychiatrists.

8. Síndrome de París

El síndrome de París se da en ciudadanos japoneses durante su visita a la capital francesa. Estas personas sufren una crisis nerviosa durante su visita; no obstante, también se ha observado en los turistas japoneses que visitan cualquier parte de Francia o de España en general.

Parece ser un cuadro grave derivado del choque cultural, a partir del cual experimentan síntomas físicos y emocionales de ansiedad, tales como desrealización, despersonalización, ideas delirantes, alucinaciones, etc.

De los 6 millones de turistas japoneses que visitan la ciudad cada año solo hay unos 20 afectados. Se sospecha que los desencadenantes pueden ser la idealización, la barrera del lenguaje, el cansancio físico y mental y la confrontación con hábitos culturales radicalmente diferentes.

9. Fuga disociativa

La persona que sufre este episodio disociativo viaja de manera inesperada y deambula perplejo por el lugar sin ser consciente de su identidad y de la razón que lo ha llevado hasta allí. Generalmente, estos episodios se precipitan por el padecimiento de un fuerte período de estrés emocional y físico.

10. Síndrome del acento extranjero

La persona que lo padece habla su lengua materna con acento extranjero, según afirma este estudio del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía Manuel Velasco Suárez (México). Es una enfermedad poco frecuente y suele ocasionarse tras un fuerte traumatismo craneal o alguna lesión que afecte a los núcleos cerebrales del habla.

11. Síndrome de Estocolmo

Se caracteriza por la simpatía y lealtad que una persona secuestrada le profesa a su secuestrador, según afirma este estudio de la Universidad de Guadalajara (México). Este síndrome se ha descrito en casos de secuestros, abuso sexual, etc.

Como curiosidad, este síndrome debe su nombre al robo de un banco en 1973 en Estocolmo (Suecia). Los rehenes quedaron tan unidos emocionalmente a sus secuestradores que incluso llegaron a negarse a testificar en su contra.

12. Síndrome de Lima

Es el caso contrario al síndrome de Estocolmo. Aquí, los rehenes acaban resultando simpáticos a sus captores, los cuales sucumben a sus deseos y necesidades. Es posible que esta reacción obedezca a los sentimientos de culpa y a la indecisión moral de los secuestradores. El origen del nombre surgió a partir de la toma de rehenes en la Embajada japonesa de Lima (Perú).

13. Síndrome de Stendhal

El Síndrome de Stendhal se caracteriza por la ansiedad física y emocional, por las experiencias disociativas, por la confusión e incluso por las alucinaciones que una persona padece cuando contempla una obra de arte.

Esto ocurre, generalmente, cuando se está observando una obra particularmente bella o se concentra de manera exagerada en una sola creación. Podemos designar bajo el mismo rótulo a la reacción similar que experimenta una persona cuando se enfrenta a una inmensa belleza en el mundo natural.

Por lo general, esta experiencia es limitada y las personas afectadas no necesitan una intervención que vaya más allá de las medidas de apoyo.

14. Síndrome de Diógenes

Este síndrome se caracteriza por la dejadez extrema, el aislamiento social, la apatía y la acumulación compulsiva de basura. Se encuentra principalmente en los ancianos y se asocia a la demencia progresiva. A continuación, os comentamos algunas curiosidades del hombre que le dio nombre a esta enfermedad.

Diógenes de Sinope (412 o 404 a. C. hasta 323 a. C.), era un filósofo griego, cínico y minimalista. Su filosofía se basaba en la creencia de que el propósito de la vida era vivir una vida de virtud, de acuerdo con la naturaleza y rechazando todos los deseos convencionales (riqueza, poder, salud y fama).

Se dice que vivió en un barril de vino en las calles de Atenas. Era famoso por su descaro y desparpajo en sus intercambios con Alejandro Magno. Se cuenta que, en una ocasión, Alejandro Magno le dijo a Diógenes “Pídeme lo que quieras”, a lo que contestó: “Quítate, que me tapas el sol”.

Fuente: mejorconsalud.com