Profesionales advierten que los consultorios y el sistema público están desbordados, en un contexto de crisis económica y recortes
La demanda de atención en salud mental no deja de crecer en Rosario y en toda la provincia de Santa Fe. Según datos recientes de un relevamiento federal presentado en 2026, las consultas ambulatorias aumentaron un 134% y las internaciones un 77% en el último año, lo que encendió alarmas entre profesionales del sector.
Desde el Colegio de Psicólogos y Psicólogas de la 2da Circunscripción señalaron que el sistema está “rebalsado”. Su presidenta, Natalia Palma, advirtió que la saturación en centros de salud públicos y consultorios privados refleja “una grave crisis en la salud mental de nuestras comunidades”.
El impacto se siente en todos los niveles: agendas completas, demoras en la atención y tratamientos más espaciados por dificultades económicas. A esto se suma un incremento sostenido de cuadros de ansiedad y depresión, especialmente entre jóvenes, según explicó Martín Bosio, referente de la Asociación de Psiquiatras de Rosario y docente de la Universidad Nacional de Rosario.
El fenómeno tiene múltiples causas. Por un lado, los especialistas coinciden en que la pandemia de COVID-19 marcó un antes y un después. Por otro, señalan que la situación económica y los recortes en políticas públicas profundizaron el problema, con más personas que migran del sistema privado al público en busca de atención.
Desde el gobierno provincial, la Dirección de Salud Mental del Ministerio de Salud sostiene que el abordaje incluye no solo medicación, sino también acompañamiento psicológico, propuestas comunitarias y estrategias de inclusión social, con el objetivo de sostener la vida cotidiana de los pacientes.
Sin embargo, los datos preocupan: en 2025 se registraron alrededor de 448 suicidios en la provincia, según el Ministerio Público de la Acusación, lo que posiciona a esta problemática como la principal causa de muertes violentas.
Ante este escenario, los especialistas insisten en la necesidad de reforzar el sistema con mayor inversión y recursos. Además, recuerdan que ante situaciones de urgencia o crisis se puede acudir a hospitales públicos, centros de salud o comunicarse con líneas de asistencia como el 107 o los números provinciales de salud mental.
La advertencia es clara: la demanda superó todas las previsiones y la respuesta actual resulta insuficiente frente a una problemática que crece día a día.
