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Rosario: un nene de 2 años dio positivo de cocaína y denuncian que el padre se la habría dado


Está internado en el Hospital de Niños Zona Norte y su madre acusó a su ex pareja. Crece la preocupación por otros casos similares en la ciudad

Un grave caso de presunta intoxicación infantil conmociona a Rosario. Un nene de dos años permanece internado en el Hospital de Niños Zona Norte luego de que un análisis confirmara la presencia de cocaína en su organismo. Su madre denunció que el padre, de quien está separada, le habría suministrado la sustancia con la intención de “calmarlo”.

Según el relato de la mujer, el niño había pasado el fin de semana con su padre y fue devuelto en malas condiciones. “Estaba alterado, lloraba, no quería que lo toquen y no era él”, contó. También señaló que el pequeño llegó sin ropa, solo con un pañal, y con signos de haber sido bañado con agua fría.

Ante esta situación, lo trasladó al hospital, donde inicialmente se descartaron signos de abuso, pero un estudio toxicológico arrojó resultado positivo de cocaína. El niño permanece en observación, fuera de peligro, mientras se avanza con la denuncia judicial.

La madre aseguró además que su expareja es consumidor y que él mismo habría admitido que el menor no lo dejó dormir durante la noche. En ese contexto, sospecha que le suministró la droga para tranquilizarlo. La causa será investigada por la Justicia y no se descartan medidas en las próximas horas.

Preocupación por más casos en Rosario

El episodio no es aislado. En el mismo centro de salud se detectaron otros dos casos recientes de niños con presencia de cocaína en el organismo. Uno de ellos, de apenas un año, ingresó con convulsiones y también dio positivo en los análisis.

Semanas atrás, un bebé de dos meses fue atendido en el Hospital de Niños Víctor J. Vilela con el mismo diagnóstico, lo que encendió las alarmas en el sistema de salud.

Profesionales advierten que estas situaciones son cada vez más frecuentes y que pueden estar vinculadas a contextos de consumo en el entorno familiar, exposición ambiental o incluso la administración directa de sustancias. “Ya no son casos excepcionales”, remarcan desde el ámbito médico, donde reclaman más controles, estadísticas y políticas de prevención ante un problema social en crecimiento.