El nuevo teléfono forma parte del sistema de abordaje personalizado y permite acompañar de lunes a viernes las 24 horas a quienes transitan situaciones de soledad no deseada
En el marco del Plan Mil65, este viernes 30 de octubre la Municipalidad de Rosario anunció la puesta en marcha de la línea Rosario Te Escucha, un teléfono de atención las 24 horas que permite acompañar de cerca a los adultos y adultas mayores que transitan situaciones de soledad no deseada.
De esta manera, el municipio pone a disposición una línea telefónica (341 756 6844) como puente entre los adultos mayores y la comunidad, que será atendida durante todo el día, de lunes a lunes, por un equipo de profesionales técnicos que abarca psicólogos, trabajadores sociales, equipos municipales y voluntarios de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), en un trabajo conjunto con el Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES).
El lanzamiento de este sistema de abordaje personalizado se llevó a cabo en la Escuela Municipal de Gerontología Dr. Marcos Berezovsky (avenida Belgrano 634) y contó con la presencia de los secretarios de Desarrollo Humano y Hábitat, Nicolás Gianelloni; de Salud Pública, Soledad Rodríguez, y General de la Intendencia, Miguel Tessandori, y la titular de la Dirección de Adultos y Adultas Mayores, Victoria Zángara, entre otras autoridades.
Durante la presentación, Gianelloni destacó que se trata de «una línea para los adultos mayores de la ciudad, para aquellos que viven solos», y agregó: «Es un teléfono de escucha, de acompañamiento, de seguimiento, que va a estar habilitado las 24 horas con un equipo de profesionales que suma la Universidad Nacional de Rosario».

Al mismo tiempo, el funcionario indicó que quien quiera contacarse «se va a encontrar del otro lado con una persona, nada de Inteligencia Artificial». En ese punto mencionó que en ciertas situaciones, además de ser una línea de recepción de llamados, también será una herramienta «para acordar llamados y si un vecino nos dice, podemos hacer el llamado nosotros». «La idea es que sea un teléfono activo que nos permita ir a buscar a aquellas personas que viven solas», reveló.
“Rosario te escucha no está pensado solamente para recibir llamadas. Su diferencial es que combina escucha con seguimiento y articulación territorial. El objetivo es que una conversación pueda convertirse en acompañamiento concreto, conectando a las personas con propuestas, actividades y dispositivos municipales que les permitan recuperar vínculos y participar de la vida comunitaria”, sostuvo el funcionario municipal.
Por otra parte, Gianelloni hizo un repaso del estado de situación de las y los adultos mayores de la ciudad y su vinculación con esta nueva forma de contacto. «Nosotros veíamos que había crecido mucho lo que tiene que ver la demanda social al municipio un 60% de un año a otro . Y empezamos a trabajar y ver por dónde estaba este aumento de la demanda y vimos que eran los adultos mayores y principalmente aquellos que vivían solos, aquellos que estaban en situación de orfandad, de no acompañamiento», explicó.
Ante esta situación, desde el Estado local, a través de la Dirección de Adultas y Adultos Mayores y junto a la UNR , se tomó la decisión de ir al encuentro de ese sector de la población y la mayor dificultad que se encontró fue «que no se sentían acompañados», describió el secretario. «Entonces queremos que puedan sentir que pueden llegar al sistema de salud, al sistema que tiene que ver con el acompañamiento y la contención social, a los centros de actividades que tenemos nosotros en cada centro», señaló.
«Queremos que se sientan escuchados y acompañados ante las situaciones difíciles que puedan atravesar», concluyó.
«Rosario Te Escucha» constituye un programa de acompañamiento personalizado, orientado a personas mayores que atraviesan situaciones de soledad no deseada, aislamiento social o fragilidad vincular. Su objetivo es establecer vínculos significativos de cercanía, escucha y seguimiento, a través de un esquema de acompañamiento uno a uno con supervisión estatal, articulando profesionales, equipos territoriales y redes de voluntariado capacitado.
La finalidad es reconstruir entramados vinculares, fortalecer la presencia comunitaria y facilitar procesos de reintegración a espacios de participación social, cultural, recreativa o formativa.
En este sentido, Zangara ponderó que en las actividades y espacios que tiene el municipio para las personas mayores «hay una escucha activa». «Las personas mayores, cada vez están con mayores necesidades y creo que este punto de la soledad no deseada es un punto a tener en cuenta desde el municipio para poder afrontar cada situación que cada vez se vive más», manifestó.

Plan Mil65
El Plan Mil65 acompaña a las personas en dos etapas clave de la vida: desde la gestación hasta los 3 años y a partir de los 65. La iniciativa propone un seguimiento personalizado, priorizando a quienes más lo necesitan y poniendo el foco en las personas, sus necesidades y sus trayectorias, más allá de las estadísticas.
El abordaje de las personas mayores a través del Plan Mil65 se encuadra en un enfoque de derechos humanos, desarrollo humano y envejecimiento activo, entendiendo que no son sujetos pasivos de asistencia sino protagonistas plenos de la vida social, económica y comunitaria de la ciudad.
En este sentido, el envejecimiento es acompañado por políticas públicas que garantizan dignidad, autonomía y participación; reconociendo a las personas mayores como titulares de derechos que el Estado debe garantizar activamente, promoviendo igualdad de oportunidades y trato digno.
Cabe destacar que Rosario se encuentra en una transición demográfica avanzada, donde casi 200.000 personas son mayores de 60 años, de las cuales más de 40.000 viven solas. Otro dato representativo del envejecimiento poblacional demuestra que 6 de cada 10 personas mayores son mujeres.
Frente a esto, el Plan también incorpora una perspectiva de género que reconoce que las mujeres mayores enfrentan condiciones específicas vinculadas a trayectorias laborales discontinuas, menores ingresos previsionales, viudez, mayor esperanza de vida y mayores probabilidades de vivir solas.
Asimismo, el Plan Mil65 reconoce que el envejecimiento poblacional no constituye únicamente un desafío demográfico, sino una oportunidad para fortalecer el capital social, promover la cohesión comunitaria y consolidar un modelo de ciudad más inclusivo, preventivo y sostenible.
A su vez, el Plan adopta un enfoque territorial, reconociendo que el envejecimiento no impacta de manera homogénea en todos los distritos de la ciudad. La política pública debe desplegarse desde la cercanía, fortaleciendo dispositivos distritales y promoviendo intervenciones adaptadas a cada realidad barrial.
De igual manera, el Plan se construye desde la integralidad, pensando en el envejecimiento atravesado por distintas dimensiones (sociales, económicas, sanitarias, culturales y tecnológicas). Por lo que, articula áreas municipales, universidades, organizaciones sociales y sector privado.
