Ciudad

Rosario: Salud Pública logró detectar y tratar más casos de hepatitis C


El equipo de rastreadores epidemiológicos registró 491 casos entre 2020-2025, que incluye a personas con la enfermedad que habían interrumpido el tratamiento y fueron revinculadadas al sistema

En el marco del Día Mundial contra la Hepatitis que se conmemora cada 28 de julio, la Municipalidad de Rosario confirmó un total de 491 casos de personas con diagnóstico de hepatitis C en el período 2020/2025, a partir de un trabajo de vigilancia epidemiológica y de revinculación de personas con diagnóstico de Hepatitis C que habían interrumpido su tratamiento.

Se trata de una estrategia integral puesta en marcha a fines de 2025 y coordinada por el área de epidemiología en conjunto con el equipo de rastreadores, los servicios de hepatología e infectología y los distintos efectores de salud municipales, con el propósito conocer la situación epidemiológica de las personas con diagnóstico de hepatitis C en Rosario y fortalecer cada uno de los eslabones de la cascada de atención.

Dicha estrategia contempló la revisión de los registros sanitarios correspondientes al período 2020-2025, registrando un total de 491 casos confirmados de personas con diagnóstico de hepatitis C, así como la implementación de un proceso de revinculación de quienes hubieran interrumpido su seguimiento dentro del Sistema de Salud.

A partir de esta información se realizó una valoración de la condición de cada paciente dentro de la cascada de atención, así como la confirmación diagnóstica, su vinculación al sistema de salud, el acceso al tratamiento antiviral y una evaluación de la curación posterior al tratamiento. En este punto es importante destacar la estrategia de rastreadora/es, donde los equipos mantienen un vínculo empático, cercano y de acompañamiento.

Durante el procedimiento, también se identificaron nuevos diagnósticos, permitiendo actualizar las bases de datos y mejorar la vigilancia epidemiológica, y optimizando de esta manera el inicio de los tratamientos.

“Comenzamos con una estrategia que hoy nos rige, y pasamos del cuántos al quiénes», explicó la secretaria de Salud Pública, al referirse al propósito de la iniciativa, y agregó: «Queremos tener impacto sobre las personas y sus trayectorias y no quedarnos con los números y la producción. Hoy la cercanía y los lazos son los que nos salvan».

Estrategia de rastreadores

El equipo de rastreadora/es epidemiológica/os tuvo a su cargo la búsqueda activa y el seguimiento telefónico de casos confirmados de hepatitis C con el fin de revincular a las y los pacientes con los servicios de Infectología y Hepatología de la Secretaría de Salud y así retomar la consulta, el seguimiento y tratamiento a los mismos.

Al momento de establecer contacto con las y los pacientes se les ofrece un turno para realizar los controles correspondientes con los profesionales para continuar el proceso. Esta modalidad fortaleció el circuito de seguimiento y favoreció la continuidad asistencial, facilitando el acceso a la consulta médica, el inicio de tratamientos cuando estaban indicados y la determinación de la curación en quienes ya habían finalizado la terapia. Además, optimizó la calidad del sistema de vigilancia.

Testear es prevenir, tratar es curar, vacunar es proteger

Actualmente, la hepatitis C dispone de tratamientos antivirales altamente efectivos, con esquemas de 8 a 12 semanas de duración y tasas de curación superiores al 98%, por lo que la identificación y revinculación de las personas con diagnóstico constituye una herramienta fundamental para mejorar los resultados individuales, reducir la transmisión y avanzar hacia los objetivos de eliminación propuestos por la Organización Mundial de la Salud.

Esta experiencia demuestra el valor de la articulación entre las áreas de vigilancia epidemiológica, los equipos asistenciales y los dispositivos de seguimiento territorial para garantizar la continuidad del cuidado y así fortalecer las políticas públicas orientadas al control y eliminación de la hepatitis C en la ciudad de Rosario.

A partir del lema ‘Testear es prevenir, tratar es curar, y vacunar es proteger’, el coordinador de Epidemiología municipal, Matías Lahitte, explicó que «la prevención de las hepatitis virales es una herramienta de vida que marca la diferencia entre una infección crónica y una vida plenamente saludable».

En este sentido, el funcionario detalló: «Aunque son virus distintos, todos comparten un objetivo común: dañar nuestro hígado. Y lo más importante es que, en dos de ellas, tenemos la vacuna como nuestro mejor escudo ( A y B) La hepatitis A se previene con un simple gesto de higiene y una vacuna segura; la hepatitis B, con la vacunación sistemática desde la infancia y prácticas sexuales responsables».

Luego agregó: «Aunque para la hepatitis C aún no tenemos vacuna, sí sabemos que evitar compartir material punzante o agujas es la clave para frenar su transmisión. Vacunarse, lavarse las manos, usar preservativo y no compartir objetos cortopunzantes son acciones sencillas que salvan vidas”.

Situación Hepatitis A

Durante 2026, Argentina registra un incremento de casos de hepatitis A, principalmente en personas adultas jóvenes. Hasta la semana epidemiológica (SE) 29 de 2026 se notificaron 54 casos en el país, superando el total registrado durante todo 2025 (53 casos).

En la provincia de Santa Fe se confirmaron 4 casos, de los cuales 2 corresponden a la ciudad de Rosario. Si bien la situación local se mantiene estable, la vigilancia epidemiológica continúa reforzada para favorecer la detección precoz y el control oportuno de los casos.

Esquema de vacunación de la Hepatitis B

En los recién nacidos la vacuna es obligatoria antes de las 24 horas de vida, y a los 2, 4 y 6 meses de vida. En las personas gestantes (siempre y cuando no tengan esquema previo completo): 1ª dosis antes de la semana 20 de gestación, 2ª al mes y 3ª a los 6 meses de la primera. En población general: 1ª dosis, 2ª al mes y 3ª dosis a los 6 meses de la primera.

Es importante destacar que, gracias a estos esquemas de vacunación incorporados al Calendario Nacional, en la ciudad de Rosario no se han reportado casos de hepatitis B congénita por transmisión vertical.

La enfermedad

La hepatitis es una inflamación del hígado, en la mayoría de los casos provocada por un virus. Los más frecuentes son los virus de hepatitis A, hepatitis B y hepatitis C. La hepatitis viral muchas veces pasa desapercibida y con el paso de los años puede progresar lentamente a enfermedad hepática grave.

La vacunación es la medida preventiva contra las hepatitis A y B, las dosis se encuentran disponibles en todos los centros de salud y vacunatorios de hospitales. Es fundamental la consulta precoz para detectar la enfermedad ante algunos síntomas. Estas consultas también se pueden realizar en todos los efectores municipales.

La mayoría de las veces las hepatitis no producen síntomas y la enfermedad pasa inadvertida, por lo que sólo se la puede diagnosticar mediante análisis de sangre. Sin embargo, una persona infectada puede llegar a manifestar síntomas como cansancio, fiebre, náuseas, vómitos, dolor abdominal, orina oscura, heces claras, color amarillento de piel y mucosas, entre otros.

Se transmite principalmente por contacto directo con fluidos corporales como sangre, semen, secreciones vaginales y en menor medida saliva, infectados con el virus de hepatitis B. Las personas embarazadas con hepatitis B pueden transmitir el virus durante la gestación.

Desde 2005 la Argentina incorporó al calendario obligatorio la vacunación contra la hepatitis A, lo que produjo un gran impacto sobre la enfermedad con la desaparición de los brotes epidémicos anuales y las complicaciones graves como la hepatitis fulminante y el trasplante hepático.

Tanto la hepatitis A como la hepatitis B pueden prevenirse a través de vacunas, incorporadas en el Calendario Nacional de Vacunación. La misma es universal y gratuita.

Otra forma de prevenirla es utilizando protección en todas las relaciones sexuales (preservativos, campos de látex) y evitando compartir agujas, jeringas o elementos cortopunzantes con otras personas, utilizando materiales descartables o esterilizados al realizar tatuajes o piercings. En tanto, si bien no existe vacuna contra la hepatitis C, se puede prevenir y existe un tratamiento específico, es por esto la importancia de una detección temprana.

Cada 28 de julio se conmemora el Día Mundial contra las Hepatitis en honor al nacimiento del premio Nobel de Medicina Baruch Samuel Blumberg, quien descubrió el virus de la hepatitis B y desarrolló la primera vacuna contra esta enfermedad.