Para CLG por Fernando Cesaretti

Público reunido en Fisherton en 1940 frente a los hangares del Aero Club Rosario. Para los pibes de esos años, ese lugar se sintetizaba en un nombre: “la Aviación”, que tenía ribetes mágicos de aventura en su mezcla de campo, viento, sol, cielo y máquinas voladoras, con la recurrente presencia en los habituales festivales de acrobacia aérea, de una mujer que en esos tiempos dulcemente ingenuos de la infancia fue para esa generación una figura mítica: la aviadora Carola Lorenzini.

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