Un informe del Ceso reveló que el salario mínimo no alcanza para alquilar un monoambiente en la ciudad. Aunque la oferta de viviendas creció un 72% en el último año, los alquileres continúan muy por encima de los ingresos de trabajadores y jubilados
El acceso a la vivienda en Rosario sigue siendo una de las principales preocupaciones económicas para miles de familias. Aunque la oferta de departamentos en alquiler aumentó significativamente durante el último año, los precios continúan creciendo por encima de los ingresos y golpean especialmente a jubilados y trabajadores con salarios bajos.
Según un informe elaborado por el Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (Ceso), durante junio un jubilado que percibe el haber mínimo debió destinar cerca del 80% de sus ingresos para afrontar el alquiler de un monoambiente, mientras que un trabajador que cobra el salario mínimo directamente no alcanzó a cubrir ese gasto.
El relevamiento muestra que los precios de oferta de los alquileres continúan en alza. En comparación con junio de 2025, los monoambientes registraron un aumento del 36%, los departamentos de dos ambientes subieron un 29% y los de tres ambientes un 33%.
Además, durante junio los monoambientes tuvieron un incremento mensual del 2,7%, mientras que los departamentos de tres ambientes aumentaron un 4,3% respecto de mayo. Solo las unidades de dos ambientes se mantuvieron prácticamente estables.
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Más oferta, pero sin alivio para los inquilinos
El informe destaca que, tras la derogación de la Ley de Alquileres mediante el DNU 70/2023, la oferta de viviendas disponibles creció de manera considerable. En Rosario, la cantidad de inmuebles publicados para alquiler aumentó un 72% en relación con el mismo mes del año pasado.
Sin embargo, ese crecimiento no se tradujo en una mejora para quienes buscan vivienda.
Por el contrario, las organizaciones de inquilinos advierten que los contratos se firman con valores iniciales elevados y actualizaciones frecuentes, lo que dificulta el acceso para sectores cuyos ingresos continúan perdiendo poder adquisitivo.
Una realidad cada vez más compleja
La situación habitacional se suma a otros indicadores preocupantes de la economía regional. En las últimas semanas distintos informes alertaron sobre la caída del empleo privado, el cierre de pequeñas empresas y el estancamiento del trabajo formal en Santa Fe.
En ese contexto, el costo de la vivienda absorbe una porción cada vez mayor de los ingresos familiares.
Mientras el mercado inmobiliario celebra el regreso de unidades al circuito de alquiler, para miles de rosarinos el problema sigue siendo el mismo: encontrar un techo que puedan pagar.
La recuperación de la oferta aún no logró traducirse en una mejora real para los inquilinos, que continúan viendo cómo los alquileres avanzan más rápido que sus salarios y jubilaciones.
