Abogada de profesión, golfista por convicción y referente del deporte adaptado en la Argentina, Rita Fernández construyó una historia que combina superación personal, alto rendimiento y un mensaje profundo de inclusión. Con una discapacidad visual, encontró en el golf no solo un espacio para competir, sino también una forma de habitar el deporte —y la vida— sin resignar sueños ni objetivos.
En una extensa entrevista brindada al medio especializado SotaPar, Rita repasó su recorrido y dejó definiciones que trascienden lo deportivo. “El golf es pasión, es inclusión, es competencia, es pertenencia y es diversión. En síntesis, el golf es vida”, resumió.
Fernández es campeona de damas del Ranking Argentino de Golf Adaptado (RAGA) en modalidad Stableford en 2023, 2024 y 2025, un logro sostenido que la posiciona entre las principales exponentes de la disciplina en el país. Además, el año pasado representó a la Argentina en una competencia internacional disputada en Madrid, consolidando su trayectoria a nivel internacional.
Jugar en igualdad, competir sin resignar identidad
Rita convive con una discapacidad visual severa: ve con un solo ojo, perdió la percepción de profundidad y su visión es central, producto de un desprendimiento de retina y glaucoma. Sin embargo, lejos de ser un límite infranqueable, el golf adaptado le permitió encontrar reglas y dinámicas que equilibran las condiciones de juego.
“Existe una regla de la R&A que adecua los impedimentos y permite jugar de manera más amigable con tu discapacidad. Empecé a estudiarla, a entender cómo aplicarla y a ponerla en práctica”, explicó en SotaPar sobre sus primeros pasos en esta modalidad.
En ese camino, aprendió a reconstruir su forma de jugar: escuchar el sonido del golpe, interpretar sensaciones y concentrarse en el proceso antes que en el resultado. “Al principio era frustrante escuchar cómo todos disfrutaban del vuelo de la pelota y yo no podía verlo. Con el tiempo aprendí a disfrutar desde otro lugar”, relató.
Una referente también en el golf convencional
Además de su participación en torneos de golf adaptado, Rita compite regularmente en torneos convencionales, representa al Club Indio Cua Golf Club en Juegos Intercountry y fue subcampeona en modalidad Fourball de damas en el torneo interno del club en 2025.
Ese mismo año, fue nominada por la Asociación Argentina de Golf al premio Paradeportes de Plata – Golf Adaptado, una distinción que reconoce a los mejores deportistas adaptados del país. También integra el ranking mundial EDGA WR4GD, reservado a jugadoras y jugadores con proyección internacional.
“Normalmente juego con golfistas sin discapacidad y las experiencias son muy positivas. Comparten conmigo el vuelo de la bola, celebran los buenos golpes y se interesan por conocer las reglas del golf adaptado”, destacó.

El reclamo: más compromiso y menos barreras
Uno de los puntos más sensibles que planteó en la entrevista con SotaPar tiene que ver con la falta de compromiso de algunos clubes. En particular, cuestionó que no se respete la figura del asistente, fundamental para quienes tienen discapacidad visual.
“Hay clubes que prohíben caddies y asimilan al asistente a esa figura. Entonces directamente no puedo salir a jugar. O me ofrecen alguien que no conoce mi forma de juego, lo que termina siendo frustrante para todos”, explicó.
Para Rita, una mayor concientización permitiría no solo mejorar la experiencia, sino también ampliar la base de jugadores: “El golf adaptado crecería muchísimo más si los clubes cumplieran las reglas y entendieran de qué se trata”.
Salud, disfrute y mensaje final
Más allá de los logros, Rita destaca el impacto del golf en su salud física y mental. “Me ayuda a estar flexible, a bajar la ansiedad y a disfrutar de las cosas simples: el sonido del viento, los pájaros, el sol en la cara”.
Su mensaje final es claro y profundo: “La discapacidad no define a nadie. Es una oportunidad para demostrar potencial. El golf adaptado no es caridad, es igualdad”.
Y deja una invitación que interpela a todo el ambiente: “Tenemos que bajar el hándicap de la indiferencia. El golf adaptado es la llave para un juego verdaderamente integrador, donde todos podamos jugar el green de la vida con las herramientas que tenemos”.
