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Río de Janeiro llega a su récord de muertes por la guerra entre la policía y los narcos


La ciudad de Río de Janeiro registró un récord histórico de 66 muertes de civiles en tiroteos entre policías y narcotraficantes en las favelas durante el mes de enero, un aumento del 26% respecto del primer mes de 2017, según datos oficiales revelados por el diario carioca O Globo.

En vísperas de la mayor fiesta de Brasil, el carnaval, con Río de Janeiro como epicentro global, la ciudad que está militarizada con la presencia del Ejército presentó un incremento en la violencia.

Es el mayor registro de muertes de los últimos 10 años, según O Globo.

El barrio que más sufrió en enero con los operativos policiales fue Ciudad de Dios, en Jacarepaguá, zona oeste, famosa por la película homónima de Fernando Meirelles, donde se registraron en la última semana.

Según el Instituto de Seguridad Pública, Ciudad de Dios tuvo un muerto en forma violenta cada cuatro días desde 2015.

La División de Homicidios, citada por el diario O Globo, indicó que este enero fue el que más muertos registró en operaciones policiales, contra los 52 fallecidos en enero de 2017.

El escenario del estado de Río, que se encuentra en calamidad financiera, también cambiará en los próximos meses ya que se cerrarán al menos 18 Unidades de Policía Pacificadora (UPP) en las favelas, con lo cual se cerrará el ciclo iniciado en 2008 de la búsqueda de la llegada del Estado a las comunidades más pobres.

El anuncio lo hizo el jefe de la policía militarizada de Río, coronel Wolney Dias, quien dijo que los agentes en las favelas volverán al patrullaje y a la represión del delito en las calles.

Río de Janeiro se encuentra con ocupación del Ejército desde julio pasado por orden del presidente Michel Temer, que envió a 10.000 efectivos al estado, a pedido del gobernador, Luiz Fernando Pezao, del gobernante Partido del Movimiento de la Democracia Brasileña (PMDB).

El récord lo tenía el año de 2008, con 83 muertes en enero, en el marco de los preparativos de aquella época para montar las UPP, puestos policiales en las favelas que ocuparon el territorio de los narcotraficante y sirvieron como carta de presentación para vencer, Río, la sede de los Juegos Olímpicos de 2016.

De los 66 muertos en enero en tiroteos, 48 son afrodescendientes y cuatro blancos y en 14 casos no fue informado el color de la piel, informa O Globo.

En todo el estado de Río, 1.124 personas fueron muertas por balas policiales durante 2017, un número 21% mayor en relación a 2016.