El abogado constitucionalista Oscar Blando cuestionó la posibilidad de elevar el piso electoral para acceder al reparto de bancas y advirtió sobre el impacto que tendría en la representación de las minorías
A poco más de un año de las elecciones de 2027, la Legislatura de Santa Fe comenzó a poner en marcha uno de los debates que marcarán las próximas elecciones: la posible reforma del sistema electoral provincial.
Este miércoles, las comisiones de Asuntos Constitucionales y Legislación General y de Presupuesto de la Cámara de Diputados avanzaron en el análisis de los distintos proyectos presentados. Como parte de la jornada expusieron los abogados constitucionalistas Oscar Blando y Jorge Zárate.
En la previa del encuentro, Blando analizó en diálogo con Radio 2 los principales puntos que forman parte de la discusión y puso especial atención sobre los pisos electorales y las condiciones para acceder a la representación legislativa.
Actualmente existen cinco iniciativas en la Legislatura que plantean modificaciones al sistema electoral santafesino. Las diferencias atraviesan incluso al oficialismo de Unidos y se concentran, entre otros aspectos, en la cantidad de boletas que deberían utilizarse en el cuarto oscuro y en el porcentaje de votos necesario para acceder al reparto de bancas.
También forman parte del debate el diseño de la boleta única, el financiamiento de las campañas electorales y las reglas para las elecciones primarias y generales.
Uno de los puntos que genera mayor discusión es el piso electoral. El radicalismo propone, al igual que senadores peronistas, un umbral del 1,5% de los votos para superar las primarias y del 5% del padrón electoral para acceder al reparto de bancas legislativas.
Para Blando, elevar el piso al 5% del padrón representaría un cambio restrictivo para la representación política. “La única provincia argentina que tiene el piso del cinco por ciento del padrón electoral es Jujuy”, señaló el constitucionalista.
En ese sentido, advirtió que Santa Fe podría quedar “al tope de las provincias argentinas más restrictivas en materia de representación política” y consideró que avanzar en esa dirección implicaría un retroceso en términos de derechos políticos.
La discusión sobre la boleta única
Otro de los aspectos que genera debate es el sistema de votación. Blando defendió el actual esquema de boleta única por categoría y cuestionó la posibilidad de incorporar mecanismos como el arrastre o las listas colectoras.
“Las colectoras deterioran no solamente la calidad democrática, sino la simplicidad para el ciudadano”, sostuvo.
La discusión resulta especialmente relevante de cara a 2027, ya que las decisiones que tome la Legislatura durante los próximos meses definirán las reglas bajo las cuales competirán partidos, frentes y candidatos en las próximas elecciones provinciales.
Preocupación por la baja participación
Más allá de las cuestiones técnicas del sistema electoral, Blando puso el foco en otro fenómeno que atraviesa a la política santafesina y argentina: la caída de la participación ciudadana. “Hay una desafección ciudadana, no solamente para las elecciones, que ya es mucho, sino hacia la política”, advirtió.
En ese contexto, planteó que cualquier reforma debería tener como prioridad facilitar la participación y garantizar que las distintas expresiones políticas puedan acceder a la representación institucional.
El debate que comienza en Diputados no se limita así a definir cómo se votará en 2027. También pone sobre la mesa una discusión más profunda sobre el sistema de representación, el lugar de las minorías y la necesidad de recuperar el interés ciudadano por la política.
Con cinco proyectos en análisis y posiciones diferentes dentro de la propia Legislatura, la reforma electoral santafesina empieza a transitar un camino que tendrá como horizonte inmediato las elecciones de 2027.
