Un informe del Concejo revela aumento del 43% en las denuncias y advierte sobre el fuerte impacto de la economía cotidiana en los hogares rosarinos
Un informe de la Oficina Municipal de los Derechos Ciudadanos, Consumidores y Usuarios del Concejo de Rosario expone un fuerte crecimiento de los reclamos y, sobre todo, un cambio en su naturaleza: cada vez más están ligados a la economía diaria de los hogares.
Entre el 10 de diciembre de 2025 y el 13 de abril de 2026 se registraron 2.827 casos, un 43% más que en el mismo período del año anterior, cuando se habían contabilizado 1.980. El dato no solo marca una mayor demanda de intervención estatal, sino también una transformación en los problemas que atraviesan los vecinos.
El área financiera lidera este crecimiento: pasó de 657 a 1.104 reclamos, lo que representa una suba del 68%. Dentro de ese universo, dos variables preocupan especialmente. Por un lado, las deudas casi se duplicaron, al pasar de 194 a 370 casos (+90,7%). Por otro, las estafas se triplicaron, con un salto de 64 a 190 denuncias, lo que implica un crecimiento cercano al 200%.
La problemática habitacional también muestra un fuerte incremento. Los reclamos vinculados a vivienda subieron de 420 a 614, reflejando mayores tensiones en alquileres, condiciones de habitabilidad y acceso a un techo.
En paralelo, los servicios públicos registraron un aumento significativo, pasando de 221 a 352 casos, en un contexto atravesado por modificaciones en los esquemas de subsidios que impactaron directamente en las facturas y en las consultas de los usuarios.
En contraste, otros rubros tradicionales perdieron peso relativo. Los reclamos comerciales bajaron de 563 a 463, mientras que los vinculados a telefonía descendieron de 162 a 130, consolidando la idea de una reconfiguración del mapa de conflictos.
“Esto no son solo números, reflejan lo que vemos todos los días: una creciente dificultad de los hogares para sostener gastos básicos”, explicó Nadia Amalevi, titular de la Oficina. En ese sentido, advirtió que el avance de las estafas —especialmente las digitales— y el aumento del endeudamiento evidencian una mayor vulnerabilidad de los usuarios frente a un contexto económico exigente.
El informe deja en claro que los reclamos ya no se concentran únicamente en conflictos de consumo tradicionales, sino que avanzan sobre problemas estructurales vinculados a la economía doméstica. Un escenario que, según remarcaron desde el organismo, obliga a reforzar las políticas de prevención, información y acompañamiento, especialmente en los sectores más afectados.
