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Rajoy anuncia una subida de las jubilaciones mínimas pero condicionada al presupuesto


 

El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, anunció hoy una subida
de las jubilaciones mínimas y de las pensiones por viudez, aunque
condicionó la mejora a la aprobación de los presupuestos para 2018, que los
conservadores no tienen garantizados por encontrarse en minoría
parlamentaria.
En una sesión parlamentaria dedicada exclusivamente al sensible reclamo de
los jubilados españoles, Rajoy propuso también nuevas ayudas fiscales para
pensionistas y familias a través del impuesto sobre la renta (IRPF).
Además, el líder popular dejó claro que se opone a avanzar en la línea que
propone la oposición y demandan los jubilados con protestas masivas en las
calles, es decir, en una revalorización de las pensiones acorde con la
evolución de la inflación, que su gobierno prevé que será de un 1,6% este
año.
«Lo que les propongo es seguir avanzando sobre lo ya construido y no dar
marcha atrás en ninguna reforma de las que se han hecho a lo largo de
nuestra democracia», sostuvo Rajoy, en referencia al retraso de la edad
legal de jubilación de 65 a 67 años, aprobado en 2011, y al decreto que en
2013 limitó al 0,25% la subida anual de las pensiones.
«No podemos gastar lo que no tenemos y estamos obligados a cumplir nuestros
compromisos europeos en materia de déficit público», advirtió durante su
intervención.
Por lo tanto, Rajoy se ofreció a trabajar para alcanzar «un acuerdo a lo
largo de los presupuestos de 2018 porque es en el marco de ese debate donde
deben tomarse decisiones sobre ingresos tributarios y sobre gastos
sociales».
El proyecto de presupuestos que incluirá «un esfuerzo adicional» para
mejorar las pensiones, según Rajoy, será aprobado por el Consejo de
Ministros español a finales de marzo, y luego pasará al Parlamento, donde
el Partido Popular (PP) necesita el apoyo de los liberales de Ciudadanos y
el Partido Nacionalista Vasco (PNV).
De esta forma, el jefe del Ejecutivo intenta maniobrar para implicar a la
oposición en la aprobación de las cuentas y en su política respecto a las
jubilaciones, que están un tema de gran calado electoral.
«Lo único que puede amenazar nuestras pensiones es volver a las políticas
erróneas, las que generan desempleo. Y lo que puede amenazar la
tranquilidad de los pensionistas es que caigamos en la tentación de incluir
las pensiones en el terreno de la pelea partidaria», sostuvo Rajoy durante
su intervención.
Ante la propuesta del presidente del Ejecutivo, la vocera parlamentaria del
Partido Socialista (PSOE), Margarita Robles, pidió «más respeto» a los
jubilados y que no se cargue sobre ellos «exclusivamente el peso de la
crisis».
«No se ponga medallas, el crecimiento económico es gracias al esfuerzo de
todos los españoles, de los pensionistas también», subrayó Robles, quien
insistió en que es necesaria una revalorización de las jubilaciones de
acuerdo con la inflación.
A su turno, Pablo Iglesias, líder del partido de izquierda Podemos, acusó a
Rajoy de no escuchar a los ciudadanos.
«No pueden ser sordos a una preocupación que no es ideológica, que es
preocupación de país. Ustedes como Gobierno están obligados a dar una
respuesta que se ajuste a la Constitución», enfatizó.
Rajoy le respondió que sus propuestas como subir los impuestos a la banca
como una vía de financiación son puro populismo y que si fuera por Podemos
«España quebraría».
En tanto, Albert Rivera, de Ciudadanos, le reprochó a Rajoy su visión
«triunfalista» y lo instó a «admitir los problemas» de España.
«Sin empleo digno, no hay pensiones dignas», remarcó el dirigente liberal,
quien apuntó a incentivar la natalidad del país para sostener el sistema de
pensiones.
Asimismo, Rivera reclamó que los pensionistas con rentas más bajas
directamente no paguen IRPF: «no les vamos a dar nada, les vamos a dejar su
dinero en el bolsillo».