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Rafecas consideró “un descubrimiento importante” al del centro clandestino en Floresta


El juez federal Rafecas se refirió sobre el hallazgo del espacio, que funcionó clandestinamente en el barrio porteño durante la última dictadura, como un gran avance para la megacausa

El juez federal Daniel Rafecas consideró como «un descubrimiento muy importante» el hallazgo de un centro clandestino de detención ilegal que funcionó en el barrio porteño de Floresta durante la última dictadura militar, y que forma parte de la megacausa que se sigue por los crímenes de lesa humanidad que se cometieron en el ámbito del Primer Cuerpo de Ejército.

«Hicimos un descubrimiento importante para avanzar en las investigaciones. Veníamos con muchos testimonios que nos indicaban que existió un centro clandestino de detención que dependía de la SIDE y que estaba muy cerca de Automotores Orletti, otro lugar de reclusión por el cual hubo un juicio que terminó con más de doce condenados. Pero hasta el momento no podíamos descubrir dónde se encontraba», sostuvo Rafecas en diálogo con AM 750.

Rafecas, nominado por el Poder Ejecutivo a ocupar el cargo de Procurador General de la Nación, tiene como juez federal hace 15 años la instrucción de la causa del Primer Cuerpo de Ejército, en la que se investigan delitos de lesa humanidad cometidos mayormente en el área de Capital Federal y el Conurbano.

El juez explicó que el lugar se identificó «gracias a un trabajo en conjunto con el equipo argentino de Antropología Forense y testimonios de las víctimas del terrorismo de Estado logramos ubicar ese lugar que era una vivienda con sótano en la calle Bacacay, en el barrio de Floresta».

El lugar estaba ubicado en Bacacay 3570, y el magistrado consignó que «funcionaba como una casa orgánica de la Secretaría de Inteligencia (SIDE) en la época de la dictadura donde estuvieron cautivos, torturados y luego desaparecidos».

El magistrado aclaró que están haciendo una serie de citas testimoniales y de reconocimiento de muchas víctimas que pasaron por allí.

El juez sostuvo que esa información coincide con testimonios recibidos en la causa por el centro de torturas «Automotores Orletti» y con documentos desclasificados por EEUU.