Ante la escalada bélica, analista internacional cuestiona la estrategia exterior del Gobierno y el costo de una lealtad total hacia Donald Trump
El analista internacional Juan Negri alertó que el fuerte alineamiento del gobierno argentino con Estados Unidos en el conflicto de Medio Oriente puede exponer al país a riesgos geopolíticos en un escenario internacional cada vez más tensionado. Según explicó, si Irán no queda debilitado tras la actual escalada, la política exterior argentina podría generar costos en el futuro.
“El alineamiento está claro, no hay dudas”, sostuvo Negri al analizar la estrategia diplomática del gobierno. En ese sentido, explicó que la visión oficial parte de la idea de un mundo dividido por la disputa de poder entre Washington y Beijing. “En el gobierno argentino hay un esquema que plantea que estamos en un contexto de disputa hegemónica entre China y Estados Unidos, donde se configura un mundo de amigos y enemigos”, señaló.
De acuerdo con el especialista, esa lógica lleva a ubicar a la Argentina dentro del bloque occidental. “Por razones históricas, culturales y geográficas se entiende que Argentina no puede ser prochina y que le toca ser proestadounidense. A partir de ahí se supone que ese alineamiento traerá beneficios”, indicó por Splendid AM 990.
Negri reconoció que esa estrategia ya tuvo algunos resultados en términos diplomáticos. “Estados Unidos ayudó a la Argentina en distintos momentos recientes, aunque queda la duda de si ese respaldo se mantendrá más allá de la actual administración”, explicó.
Sin embargo, también advirtió que el posicionamiento puede implicar riesgos si las tensiones internacionales se profundizan. “Te coloca en un lugar incómodo porque pasás a involucrarte en conflictos que en principio no tendrías por qué protagonizar”, afirmó. Aunque consideró que la probabilidad de represalias iraníes en el corto plazo es baja, remarcó que el escenario podría cambiar. “Si Irán no queda debilitado luego de este conflicto y mantiene su política exterior agresiva, ese alineamiento podría tener consecuencias”, sostuvo.
En el plano internacional más amplio, según supo la Agencia Noticias Argentinas, Negri describió un cambio en la lógica de los conflictos armados contemporáneos. “Estamos en un mundo donde los pequeños conflictos armados empiezan a ser la norma. La caída del multilateralismo y el debilitamiento de los organismos internacionales generan un escenario más ‘muscular’, donde se recurre a la fuerza para resolver disputas”, explicó.
En ese marco, analizó la reciente escalada entre Estados Unidos e Irán. Según indicó, la estrategia inicial de Washington apuntaba a una operación rápida. “Estados Unidos quiso un conflicto corto, pero subió mucho la apuesta cuando asesinó al líder religioso iraní. Es difícil pensar que realmente creyeran que eso no iba a tener consecuencias”, señaló.
La reacción iraní, según el especialista, consistió en aumentar el costo regional del conflicto para Washington. “Irán decidió responder haciéndole más caro a los países del Golfo el apoyo a Estados Unidos y atacó objetivos en Bahréin, Qatar y Emiratos”, explicó.
Para Negri, ese movimiento abre la posibilidad de una escalada más prolongada. “Podríamos estar frente a un conflicto de mayor duración, algo parecido a lo que ocurrió con la guerra entre Rusia y Ucrania”, advirtió.
Sin embargo, descartó que la situación derive en una guerra mundial. “La probabilidad de una tercera guerra mundial es baja porque China difícilmente intervenga militarmente. Aunque es una potencia en ascenso, hoy no parece dispuesta a involucrarse directamente”, señaló.
Finalmente, el analista destacó que el rumbo de la política internacional también puede depender de factores domésticos en Estados Unidos. “Podemos pensar en geopolítica, armamentos y rivalidades entre potencias, pero al final muchas decisiones se terminan definiendo por cuestiones internas, incluso por el impacto económico en la vida cotidiana de los votantes”, concluyó.
