Policiales

Presumen que una de las detenidas con 400 kilos de cocaína es proveedora del Clan Loza


La mujer es apodada “Tití” y está acusada de ser una de las personas que proveía a la ya desbaratada banda, que enviaba cargamentos de droga a España

La mujer apodada «Tití» que fue detenida la semana pasada, junto a dos presuntos cómplices, durante un procedimiento en el que se secuestraron casi 400 kilos de cocaína en la localidad santafesina de Ibarlucea, está acusada de ser una de las proveedoras del ya desbaratado Clan Loza, el cual enviaba cargamentos de drogas a España, informaron hoy fuentes judiciales.

La imputada, identificada por la Justicia como Adelaida Castillo, había sido apresada el jueves último en un operativo realizado por personal de Gendarmería Nacional Argentina (GNA), denominado «Reina Tití».

Según las fuentes, en total se realizaron 15 allanamientos en el marco de una investigación que se inició hace varios meses como un desprendimiento de la causa del Clan Loza y estuvo a cargo del fiscal Diego Iglesias, titular de la Procuración de Narcocriminalidad (Procunar); y su par del NOA, el salteño Eduardo Villalba.

Los efectivos de GNA realizaban seguimientos de esta sospechosa desde 2019 y el jueves pasado advirtieron el ingreso de tres camionetas, en una de las cuáles iba Castillo, a un inmueble en Ibarlucea, a 12 kilómetros de Rosario.

Convencidos de que se estaba llevando a cabo una operación de transporte de drogas, el fiscal Villalba solicitó una orden de allanamiento al juez federal de Salta Julio Bavio, quien convalidó el requerimiento de urgencia.

Las fuentes señalaron que al interceptar a dos de las camionetas en la ruta 9, los gendarmes descubrieron que Castillo conducía una de ellas y que entre ambos vehículos transportaban unos 382 kilos de cocaína valuados en 300 millones de pesos.

A su vez, los allanamientos continuaron en la Ciudad Autónoma y Provincia de Buenos Aires, y en Salta; donde se secuestraron otros once vehículos, armas de fuego, dinero en efectivo, teléfonos celulares y documentación de interés para la causa.

La detenida, apodada «Tití»

El Clan Loza estuvo liderado por los hermanos salteños Erwin y Valdemar Loza y operó entre 2008 y 2017, período en el que se cree que transportó drogas desde Bolivia y Perú, pasando por Salta y hacia el continente europeo, principalmente España, desde donde se la distribuía a otras bandas en Italia, Irlanda e Inglaterra.

A modo de intercambio por la droga, el Clan Loza ejecutaba el contrabando de divisas desde Europa a Argentina, donde luego se hacían operaciones para «lavar» este dinero.

En su momento, el Ministerio Público Fiscal pidió la extinción de dominio de más de 45 inmuebles y más de treinta vehículos de alta gama, entre ellos, tres Ferrari.

La organización fue desbaratada en diciembre de 2017 cuando se realizaron allanamientos en los que se secuestró más de una tonelada de cocaína.

En uno de ellos, realizado en localidad bonaerense de Villa Madero, se hallaron 860 kilos de droga en la camioneta que usaba Valdemar pero que estaba a nombre de Adelaida Castillo.

Poco después se concretaron otros allanamientos en forma simultánea en Argentina y España, donde se detuvo a 35 personas.

Los investigadores creen que «Tití» había sido cabecilla de los bagayeros del norte salteño que contrabandeaban mercadería y que a partir de 2000 aparentemente comenzó a dedicarse al narcotráfico, incluso después del desbaratamiento del Clan Loza.

En 2019, el Tribunal Oral en lo Federal 2 de Salta condenó a Valdemar Loza y otras tres personas penas de entre 7 y 15 años de prisión, mientras que Erwin espera que se fije fecha para el juicio en el que está imputado del transporte de 1160 kilos de cocaína.

Para los pesquisas, la organización presuntamente liderada por «Tití» llevaba la droga en avionetas desde Bolivia a territorio argentino y desde Salta los estupefacientes eran distribuidos en Santa Fe y Buenos Aires.

A los investigadores les llamó la atención que el jueves pasado esta mujer haya sido detenida junto a la droga cuando no es una práctica habitual para los que ejercen el rol de organizador.