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Polémica en Irlanda: el primer ministro violó la cuarentena para tomar sol


Se divulgaron fotos del funcionario con su marido y dos amigos en un parque de Dublín

El primer ministro en funciones de Irlanda, Leo Varadkar, quedó en el centro de una polémica tras ser difundidas fotos suyas junto a su marido y dos personas más tomando sol en un parque de Dublín, en las que el político democristiano incumple las medidas de confinamiento impuestas por el coronavirus en el país.

Varios medios irlandeses publicaron en las últimas horas unas imágenes aparecidas primero en redes sociales, en las que se ve a Varadkar sin camiseta, charlando y bebiendo con su esposo, Matthew Barrett, y dos amigos en el Phoenix Park el pasado domingo.

Irlanda se encuentra desde el 18 de mayo en la primera fase de la desescalada, lo que permite a la ciudadanía hacer ejercicio dentro de un radio de 5 kilómetros, visitar a amigos y familiares dentro de ese límite, y en grupos de cuatro personas como máximo. Un portavoz de Varadkar emitió un comunicado anoche en que se señala que el premier «no violó ninguna ley, no violó ninguna normativa y observó la orientación de salud pública» durante el picnic.

La residencia habitual de Varadkar está fuera de esos límites, pero un portavoz oficial ha explicado que el «taoiseach» (primer ministro) vive actualmente en unas instancias de Farmleigh House, el palacete donde el gobierno aloja a dignatarios y celebra actos especiales.

Este complejo oficial está dentro del Phoenix Park y, según el citado portavoz, Varadkar lleva «varias semanas» alojado en él para tener acceso a «una oficia segura y mantener videoconferencias», de manera que también pueda «trabajar desde casa».

En tanto, las autoridades sanitarias del país informaron que, por primera vez desde el pasado 21 de marzo, no se han notificado fallecimientos por la Covid-19. El Servicio de Sanidad irlandés (HSE) indicó que la pandemia de coronavirus causó 1.606 fallecimientos hasta el lunes. Así, el total de contagios desde el comienzo de la pandemia se situó en 24.698, de los cuales 2.032 siguen activos y 21.060 se han curado.

El jefe médico del HSE, Tony Holohan, también celebró la ausencia de muertes, aunque advirtió que esta podría deberse a que no se han procesado aún todas los registros tras el fin de semana, por lo que pidió prudencia. Señaló que «deberá de pasar otra semana» para evaluar el efecto que está teniendo la primera fase de la desescalada, iniciada el pasado 18 de mayo.

Desde entonces, el gobierno relajó algunas de las medidas del confinamiento obligatorio decretado el pasado 28 de marzo, lo que ha permitido la apertura de ciertos negocios, entre los que no se incluyen, no obstante, bares, restaurantes o peluquerías debido a que aún debe observarse una distancia social de dos metros.

El ministro de Sanidad, Simon Harris, ha pedido a la ciudadanía que «siga el plan» fijado por el Gobierno, que tiene previsto analizar los efectos de la primera fase el próximo 5 de junio, con vistas a lanzar la siguiente tres días después.