Los profesionales realizan una medida de fuerza nacional durante 96 horas y advierten que podrían extenderla por tiempo indeterminado si no reciben respuestas
Médicos de cabecera y odontólogos que trabajan para el Programa de Atención Médica Integral (Pami) iniciaron un paro nacional de 96 horas para reclamar una respuesta de las autoridades ante la reducción de sus ingresos. Los profesionales advirtieron que, si no hay una solución, podrían avanzar con una medida de fuerza por tiempo indeterminado.
Hugo Alasid, referente del sector, aseguró que el recorte aplicado a los médicos de cabecera modificó de manera sustancial el esquema de remuneración y comprometió la continuidad de los consultorios.
“Este es un cuento de nunca acabar. El 10 de abril, en forma intempestiva, nos redujeron el sueldo a la mitad a todos los médicos de cabecera de todo el país, que somos entre 7 y 8 mil”, sostuvo en declaraciones a LT8.
Según explicó, el reclamo ya motivó reuniones y protestas anteriores, pero hasta el momento no hubo una respuesta que permita destrabar el conflicto.
Cuánto cobran los médicos y odontólogos del Pami
Alasid detalló que los médicos de cabecera pasaron a percibir $2.700 por afiliado al mes, mientras que los odontólogos reciben alrededor de $300, de acuerdo con los valores que mencionó.
El referente explicó que el sistema anterior combinaba pagos por cápita con una remuneración por consultas. Esta última modalidad representaba el 52% de los ingresos de los médicos, por lo que su eliminación implicó una fuerte caída en los montos que percibían.
“De la noche a la mañana nos sacaron el 52 por ciento de nuestros ingresos y pasamos a cobrar la mitad de lo que veníamos cobrando”, afirmó.
El profesional también señaló que los ingresos actuales resultan insuficientes para afrontar los costos de funcionamiento de los consultorios, entre ellos alquileres, sistemas informáticos, conectividad y personal administrativo.
Alasid recordó que en abril hubo un ajuste del valor por afiliado, que pasó de $2.100 a $2.700, pero aseguró que desde entonces no se produjeron nuevas actualizaciones que compensen el aumento del costo de vida.
Advierten por las consecuencias para los afiliados
El conflicto no solo afecta a los profesionales, sino que también genera preocupación por la atención de los jubilados y pensionados. Alasid sostuvo que los afiliados se encuentran entre los principales perjudicados por las medidas de fuerza y describió dificultades para acceder a consultas y tratamientos.
Según afirmó, hay pacientes que deben esperar entre tres y cuatro meses para conseguir un turno, mientras que otros postergan consultas o dejan de comprar medicamentos por falta de recursos.
De todos modos, aclaró que durante el paro se mantienen las prestaciones ante situaciones urgentes o indispensables.
Reclaman una respuesta y no descartan extender la medida
El referente de los profesionales cuestionó la falta de respuestas oficiales pese a las reuniones mantenidas y las presentaciones realizadas por medio de su representación legal.
“En las reuniones hay promesas, muestras de comprensión, pero el tiempo pasa y no dan ninguna solución”, manifestó.
Alasid vinculó el conflicto con la política de reducción del déficit fiscal del Gobierno nacional y cuestionó que, a su entender, el ajuste recaiga sobre los trabajadores y los servicios públicos.
La medida de fuerza fue convocada por 96 horas. Los profesionales advirtieron que, si no hay avances en la negociación, podrían continuar con un paro por tiempo indeterminado, mientras reclaman una revisión del esquema de pagos que les permita sostener su actividad y garantizar la atención de los afiliados al Pami.
