El Gobierno provincial aseguró que el acatamiento fue bajo, mientras que Amsafé y Sadop sostienen que la medida tuvo alto impacto
El comienzo del ciclo lectivo en Santa Fe estuvo marcado este lunes 2 por un nuevo capítulo de tensión entre el Gobierno provincial y los gremios docentes. Aunque oficialmente se informó que el 97% de las escuelas de la región abrieron sus puertas y que a nivel provincial la cifra alcanzó el 98%, el paro convocado por los sindicatos dejó un escenario dispar y lecturas enfrentadas sobre su alcance real.
El ministro de Educación, José Goity, sostuvo que el acatamiento fue “muy bajo” en el sistema público y prácticamente “nulo” en el ámbito privado. “La mayoría de los docentes están dictando clases y están en las aulas”, afirmó en conferencia de prensa, donde reconoció, no obstante, que existe “mucho enojo” en el sector.
Desde el Gobierno señalaron que, si bien algunos establecimientos funcionaron con normalidad, en otros no todos los cursos tuvieron actividad. También anticiparon que analizarán los casos en los que docentes comunicaron previamente a las familias su adhesión al paro.

Gremios: “El acatamiento fue altísimo”
La mirada sindical fue completamente distinta. El secretario general de Amsafé Rosario, Roque Jaimes, aseguró que la medida tuvo un fuerte respaldo en las escuelas públicas. “El acatamiento es altísimo”, remarcó, y destacó que la protesta “nace desde abajo, desde cada escuela”.
En paralelo, el titular de Sadop Rosario, Martín Lucero, calificó la jornada como “altamente satisfactoria” y estimó que la adhesión en el sector privado rondó el 50% en toda la provincia, con cifras superiores en varios establecimientos.
En la capital santafesina, docentes marcharon desde la Legislatura hasta el Ministerio de Educación, mientras que en Rosario se realizaron abrazos simbólicos y un ruidazo en la plaza Pringles para visibilizar el reclamo.

Paritaria abierta y aumento en marcha
El conflicto se da luego de que fracasaran las negociaciones salariales. El Gobierno decidió avanzar con la aplicación de un incremento semestral del 12,5%, pese al rechazo de los gremios. Goity defendió la decisión y aseguró que la paritaria “no está formalmente cerrada”, dejando abierta la puerta a nuevas instancias de diálogo.
El funcionario admitió que el contexto económico golpea a los trabajadores y reconoció que muchos docentes no alcanzan el piso salarial anunciado. “Somos conscientes de que los salarios no alcanzan y que hay una caída del poder adquisitivo real”, señaló.
Mientras tanto, el inicio de clases quedó atravesado por la disputa política y sindical. Con escuelas abiertas pero con adhesión dispar al paro, la pulseada por el salario docente sigue latente y promete nuevos capítulos en las próximas semanas.
