Ciudad

Panaderos de Rosario advierten por el crecimiento de panaderías clandestinas y la caída de ventas


Desde el sector aseguran que las ventas bajaron un 25% y denuncian competencia desleal de grandes productores que venden pan a precios muy por debajo del mercado

El sector panadero de Rosario encendió una señal de alerta por el crecimiento de panaderías clandestinas y la fuerte caída en las ventas que atraviesan los comercios habilitados. Según referentes del rubro, desde diciembre de 2023 la merma en la actividad ronda el 25%, una situación que complica la sostenibilidad de muchos negocios.

El presidente de la Asociación de Industriales Panaderos y Afines de Rosario, Jeremías Diab, advirtió que el problema se agravó en el último tiempo y que la proliferación de producciones ilegales genera una competencia desleal para los comercios que trabajan dentro de la legalidad.

“Cada vez hay más negocios clandestinos”, sostuvo el dirigente en diálogo con LT8, aunque aclaró que la denuncia no apunta a quienes producen en pequeña escala para subsistir, sino a empresas que evaden impuestos y venden productos a precios imposibles para el mercado formal.

Precios muy por debajo del mercado

De acuerdo con el sector, mientras que el kilo de pan en una panadería habilitada se ubica entre los 2.500 y 3.000 pesos, algunos comercios ilegales lo ofrecen cerca de 1.200 pesos, una diferencia que resulta imposible de sostener para los locales que pagan impuestos, salarios y servicios.

Diab explicó que muchos de estos emprendimientos funcionan en galpones donde se produce pan que luego es distribuido en autos particulares o utilitarios, lo que dificulta su detección.

Durante 2025 se realizaron algunos allanamientos para frenar esta práctica, pero desde el sector aseguran que no alcanzaron para erradicar el fenómeno.

Crisis y competencia desleal

El panadero rosarino Diego Rubio, tercera generación en el rubro, coincidió en que la clandestinidad se intensifica en contextos de crisis económica.

“En cualquier situación complicada la marginalidad crece. Algunas panaderías habilitadas que cierran terminan pasando a la clandestinidad”, explicó en diálogo con Radio La Red.

Rubio comparó la situación con la que viven los taxistas frente a las aplicaciones de transporte no reguladas, ya que en ambos casos la competencia informal impacta de lleno en quienes trabajan dentro del sistema legal.

Ventas en baja y cambios para sobrevivir

Además del problema de la clandestinidad, los comerciantes advierten que el principal obstáculo es la caída del consumo. Según estimaciones del sector, durante la presidencia de Javier Milei las ventas se redujeron aproximadamente un 25%.

“A nuestros consumidores no les alcanza la plata. Hoy más que el problema de las tarifas, el principal problema es la falta de ventas”, remarcó Rubio.

Para sostener los negocios, muchas panaderías comenzaron a diversificar su oferta, incorporando productos con cereales y semillas o servicios de catering. Sin embargo, aseguran que los números siguen lejos de los niveles que tenían a fines de 2023.

Mientras tanto, los precios del sector se mantienen prácticamente congelados desde hace meses. Algunos comerciantes evalúan aplicar en abril un aumento cercano al 8%, aunque advierten que trasladar los costos al público podría provocar aún más caída en las ventas.