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Otro alto funcionario estadounidense visita Taiwán y crece la tensión con Beijing


Se trata del segundo arribo en un mes de un político norteamericano de alto rango. China teme que crezcan los intentos de la isla de independizarse 

Un alto funcionario estadounidense llegó este jueves a Taiwán, en una visita que provoca la ira de China, que acusó a Washington de «envalentonar» a los partidarios de la independencia de la isla.

El subsecretario de Estado para el Crecimiento Económico, Energía y Medio Ambiente, Keith Krach, participará el sábado en una ceremonia en homenaje al ex presidente Lee Teng-hui, fallecido el 30 de julio de este año, indicó la diplomacia estadounidense.

La visita a la isla de tan alto funcionario del departamento de Estado, la segunda en un mes tras la del secretario estadounidense de Salud, Alex Azar, enojó a Beijing, consignó la agencia de noticias AFP.

Wang Wenbin, portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores chino, denunció que la visita «envalentará a los partidarios por la independencia de Taiwán, en su arrogancia e insolencia».

El gigante asiático condena cualquier gesto que brinde legitimidad al gobierno de la isla, que China considera una provincia rebelde llamada a volver bajo su poder.

Este viaje tiene lugar en un contexto de crecientes tensiones entre China y Estados Unidos a causa de innumerables asuntos, desde la situación de Hong Kong hasta las cuestiones comerciales, incluido el coronavirus.

«Estados Unidos rinde homenaje al legado del presidente Lee perpetuando nuestros lazos fuertes con Taiwán y su democracia vibrante, a través de los valores económicos y políticos compartidos», señaló el departamento de Estado en un comunicado respecto a la conmemoración del sábado.

El Ministerio taiwanés de Relaciones Exteriores precisó que Krach también discutirá sobre los medios para «reforzar la cooperación económica bilateral», durante la visita de tres días.

Taipéi presentó a Krach como el responsable más eminente del Departamento de Estado que haya visitado la isla desde 1979, cuando Estados Unidos rompió relaciones diplomáticas con Taiwán para reconocer al gobierno comunista, establecido en Beijing, como el único representante de China.

Sin embargo, con una cierta ambigüedad, continúa siendo el aliado más potente del territorio insular y su principal proveedor de armas.