Opinión

Opinión: «Se acercan las elecciones y llegan las buenas noticias»


Por Diego Añaños

A menos de dos semanas de las elecciones de medio término, las previsiones de la recuperación de la economía argentina siguen en alza. El último dato lo proporcionó el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, en un video grabado en Glasgow y que fue reproducido en el marco del Segundo Congreso Industrial del Consenso Nacional del Trabajo y la Producción organizado por Industriales Pymes Argentinos (IPA). De acuerdo a las estimaciones del gobierno, la suba del PBI se ubicará por encima del 9%, acercándose al doble del crecimiento consignado en el presupuesto, que era del 5,5%. En su último comunicado, el ministerio de Economía había ubicado la previsión de crecimiento en 8%, algo por encima del 7,5% estimado por el FMI a comienzos de octubre (recordemos que el pronóstico de crecimiento del Fondo en enero fue del 4,5%. Ni el Pipa Higuaín se atrevió a tanto). Según explicó Kulfas, la modificación al alza de las previsiones se debe al impulso que se viene registrando en sectores tales como gastronomía y turismo que, luego de finalizada la segunda ola de coronavirus, han crecido de manera robusta. Según el ministro, en la primera mitad del año los sectores que traccionaban el crecimiento eran la industria, la construcción y la economía del conocimiento, luego acompañados por el sector energético. A medida que los efectos de la pandemia comenzaron a mitigarse, el crecimiento se fue esparciendo por los demás sectores de la economía nacional. El dato a tener en cuenta, es que la Argentina sufrió una caída del 9,9% de su producto durante 2020, por lo que es posible que durante 2021 se recupere lo perdido el año pasado.

Paralelamente, siguen las repercusiones de la mini gira del presidente por Europa, donde asistió a la cumbre del G-20 y a la cumbre de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático. Como no podía ser de otra manera, los principales medios de comunicación le bajaron el precio a la importancia que tiene a nivel global que los reclamos de la Argentina (baja de las sobretasas y constitución del Fondo de Resiliencia) hayan sido incorporados a la agenda y al documento final de la cumbre que reúne a los países más poderosos del mundo.

Luego, y desde Glasgow llegó una de las mejores noticias para el gobierno de Alberto Fernández desde que asumió a fines de 2019. El presidente rubricó un acuerdo con la empresa australiana Fortescue, para la producción de hidrógeno verde. La inversión comprometida, asciende a U$S8.400 millones, y es la más grande de los últimos años para nuestro país. El proyecto será desarrollado en Sierra Grande, provincia de Santa Cruz, y se espera que genere 15.000 puestos de trabajo de manera directa y entre 40.000 y 50.000 de manera indirecta. Es la mayor inversión internacional que recibe el país en 20 años, sin dudas todo un hito.

A poco que lo pensamos, y recién saliendo de la peor pandemia de la historia del capitalismo, es un hecho notable, que marca las inmensas diferencias de concepción con respecto a la gestión de Mauricio Macri. Aquella lluvia de inversiones que prometía el ex presidente de Boca Juniors fue un triste chaparrón de capitales especulativos, que pasó fugazmente por el sistema financiero argentino, transformado en un verdadero colador por las disposiciones desreguladoras del BCRA. La historia es conocida, los capitales golondrina hicieron su verano con las tasas obscenas de las Leliqs y Lebács, tomaron ganancias y desaparecieron. Durante los cuatro años de la gestión de Cambiemos, en la Argentina cerraron 24.537 pequeñas y medianas empresas, algo así como 17 pymes por día. Los números son concluyentes.

Hace algunos días, Macri, intentó ensayar un chiste. Le ofrecieron un café durante una charla, pero pidió un vaso de jugo, y aseguró que nunca había tomado café. Soy un tipo raro, dijo, no fumo, no tomo alcohol, lo mío es solamente la heroína o el crack. Todos se rieron, por supuesto, el del chiste era el jefe. En medio de una campaña todo es insumo para el debate, claro, por lo que no faltaron las respuestas, entre las que se destacó la titular de Sedronar, Gabriela Torres, que calificó la humorada del ex presidente como de muy mal gusto, ya que estigmatiza y frivoliza la problemática del consumo de sustancias. Macri es así, un mono con navaja cuando se lanza a improvisar. Puede leer de corrido, con alguna dificultad, es cierto, un texto escrito por otros, pero sus asesores tiemblan cuando se les suelta la lengua. Imaginen sólo por un momento si el dueño de Fortescue le hubiera ofrecido invertir en la Argentina. No sería raro que hubiera respondido: “No soy de la inversión, ni la producción, lo mío es solamente la evasión y la fuga”.