Opinion Chino

Opinión leprosa: «El hincha representado en la cancha»


Por José Odisio

Maxi se retira. Y para el hincha leproso nada será igual. No hace falta explicar quién es Maxi. Son esos jugadores que trascienden fuera de la cancha. Adentro hizo todo lo que podía pedir, jugó tres Mundiales -con dos goles icónicos ante México y el penal frente a Holanda-, triunfó en Europa durante más de diez años, y volvió cuando Newell’s lo necesitaba para salvarlo de la humillación del descenso y como premio salió campeón, su sueño. También hizo un gol soñado en un clásico, en cancha del rival de siempre y en la última jugada, para sacarse la mufa de otros clásicos sin ganar.

Adentro fue crack. Afuera, mucho más. Es que Maxi logró el respeto de propios y extraños. Siempre respetuoso, siempre alejado de las polémicas. Un tipo sencillo a pesar de tener chapa para no serlo.

Hay algo más, un sentimiento de amor con el hincha de Newell’s que sólo unos pocos privilegiados consiguieron. Maxi es el hincha representado en la cancha. Ese que resignaría plata para salvar a su equipo del descenso. Ese que lloró como un chico cuando se coronó campeón. Ese que gritó el gol en un clásico hasta reventar la garganta. Ese que sufrió en las malas, peleó para salir. Sonrió en cada regreso.

Se va Maxi. En realidad deja de jugar, porque del Parque nunca se irá. Su amor por Newell’s lo ligará por siempre. Pero la pelota está triste y el hincha angustiado, y eso es inevitable.