Por José Odisio - CLG
Por José Odisio
Newell’s arrancó el torneo con buenas sensaciones. Muchos, incluso el propio Kudelka, tenían cierto temor a no poder mantener el buen rendimiento que el equipo había mostrado en el cierre del torneo pasado. Y la realidad es que pudo hacerlo. Más allá de los resultados, que también acompañaron, el funcionamiento genera expectativas de poder pelear ese ingreso a playoffs tan esquivo. Y eso, por decantación, dejará de lado el sufrimiento de la tabla de abajo.
La economía del club no es la mejor. Y obviamente la idea es no despilfarrar y quedar otra vez en crisis. Y al no vender ningún futbolista, tampoco sobró para traer refuerzos de jerarquía. En la búsqueda, Kudelka encontró a Gianetti, de calidad garantizada; a un Escobar que conoce el club y enseguida se acomodó; y algunos futbolistas más necesitados de vidriera o recuperar un lugar en el fútbol argentino, como Alan Soñora, Mateo García y Lucas Gómez.
La buena noticia para el DT leproso es que los pibes están dando la cara. Josué Reinatti, Luca Regiardo, Facundo Guch, Jero Russo y Thomas Ríos se afirmaron como titulares y eso hizo extrañar menos la ausencia de más refuerzos. Y Cóccaro, Mazzantti, Gianetti, Cabrera, Ortega y alguno más completan un plantel que aspira a pelear más arriba.
Las lesiones son la única preocupación real, pero si no pasan a ser un problema habitual, tal vez Newell’s tenga, después de mucho tiempo, un semestre más esperanzador. Al menos el inicio dejó buenas sensaciones.
