CLG dialogó con Arístides Álvarez, presidente de «Si nos Reímos, nos reímos todxs», quien habló de los efectos adversos de las pantallas y sobre la acción que están llevando a cabo al respecto
Por Sofía Dalonse – CLG
«Si nos Reímos, nos reímos todxs» es una organización local que hace muchos años trabaja por fomentar la convivencia pacífica y prevenir situaciones de vulneración de derechos, abordando problemáticas como el bullying y la violencia entre pares. Su objetivo principal está centrado en proteger los derechos de niños, niñas y adolescentes, así como la prevención de conflictos y acoso.
En el escenario actual, las tecnologías, la inteligencia artificial y las pantallas son protagonistas y aceleradores de grandes cambios. La humanidad y la educación se están tecnificando a ritmos acelerados y se acepta como deseable cualquier innovación tecnológica. En este contexto, desde la asociación civil aseguran que el uso de celulares en la niñez sin supervisión puede ser riesgoso.
En diálogo con CLG, Arístides Ricardo Álvarez, su Co Fundador y Presidente, se refirió a esta cuestión y señaló: «Con la ONG venimos trabajando este tema hace rato. El daño que causan los celulares en los menores no es nuevo. En realidad, lo causa en todas las personas, pero en los chicos tiene un efecto contraproducente que en algunos casos es irreparable».

Según detalló, el celular produce muchos efectos adversos tales como: trastornos de sueño, de alimentación, excitación, exceso de dopamina. También produce frustración y cuando entra a funcionar la serotonina, genera ansiedad por no tenerlo: «Hay que reemplazar al celular y lo mejor es volver a la actividad física, el deporte, la lectura, los juegos de mesa, los juegos personales. Algunos consideran que es cosa del pasado y es un grave error. Las pantallas excitan, quienes diseñan las aplicaciones nunca tuvieron en cuenta el daño que ocasionan»

Álvarez, quien además, es ex director de escuela, aseguró que la medida del Ministerio de Educación de Santa Fe es una buena acción, pero no alcanza: «Se tomó la determinación de prohibir el uso de celulares en el nivel primerio, mientras que en el nivel secundario, si bien no está prohibido, la idea es condicionarlo a fines pedagógicos. Creo que es solo una medida, no es la solución. Hay que preguntarse qué pasa cuando los chicos salen de la escuela, qué pasa en sus casas, en el club, en las calles. Hace falta capacitación, información, llegar a las familias».
«Si nos Reímos, nos reímos todxs» fue declarada en 2021 «Institución Distinguida de la ciudad de Rosario” y está integrada por profesionales de la educación, salud, comunicación, legal y técnica. Respecto al trabajo que están llevando a cabo para abordar este aspecto, aseguró que se encargan de organizar charlas e ir a los clubes y las escuelas.
En este sentido, destacó que deben llevarse a cabo acciones de prevención con un trabajo conjunto: «Hay que trabajar codo a codo con los adultos responsables, sean los padres o quienes estén a cargo de los chicos, los cuidadores quienes también usan el celular indiscriminadamente. Esta tarea tiene que ser una actividad conjunta entre familia, escuela o club y el Estado debe estar presente regulando esta cuestión, sancionando a los creadores de ciertas apps y prohibirlas si es necesario».
Y continuó: «Como las apps de apuestas online o las páginas pornográficas. Hay un montón de información y acceso indiscriminado en internet para los menores de edad. El daño se acentúa más cuando se le da el celular a niños muy pequeños. Son notables los efectos en niños de 6 a 8 años. Las organizaciones mundiales de salud aconsejan no darles un celular a un chico antes de los 13 años. Esto no se está llevando a cabo en nuestro país y en casi ningún lado. Hubo un pico de uso indiscriminado en la pandemia y ahora es muy difícil retroceder, entonces empiezan ciertas prohibiciones. En algunos países, como en Australia, España, Francia, se ha llegado a prohibir el uso de las redes sociales, no solo el celular.»

Asimismo, analizó las políticas a nivel nacional en torno a esta cuestión: «En Argentina, depende de las jurisdicciones provinciales, no del Estado Nacional. Este Estado Nacional no está haciendo nada, no apoya una ley nacional de prevención de apuestas online en menores de edad. En 2024, se aprobó en Diputados, una ley que preveía, entre otras cosas, evitar el uso de las plataformas de apuestas en menores, las publicidades en eventos deportivos. Esa ley pasó al Senado el año pasado y no se abordó nunca por lo cual perdió estado parlamentario y ahora hay que volver a foja cero. Hay muchos intereses de diputados, funcionarios, presidentes de clubes, árbitros, AFA, dueños de casinos. Intereses que mueven mucho dinero y por eso en Argentina no salen en estas medidas, mientras que en otros países del mundo si se llegan a concretar».
Al concluir, insistió en los efectos adversos y aseguró que el celular en la escuela aísla, no permite socializar y hace a los chicos cada vez más individualistas: «Los hace dependientes de los videojuegos, el consumo de pantallas que están diseñadas para scrollear, navegar horas y horas. Está comprobado que si le preguntas a un chico que estuvo mirando, no se acuerda de nada porque nada le queda, es todo instantáneo, efímero y eso es muy negativo».
Y cerró: «Estamos trabajando fuerte este tema. Estamos siendo convocados por municipios, comunas y escuelas. No por el estado provincial ni nacional; la falta de recursos, en este sentido, influye negativamente. Lo positivo, es que de a poco se está tomando conciencia, se está atendiendo reclamos de personas que trabajan con salud mental. Ojalá que algún día se pueda regular y que el Estado empiece a hacerse cargo».
