CLG dialogó con su principal referente, Mónica Lenoci, quien profundizó sobre el trabajo que vienen llevando a cabo y detalló los objetivos para este 2026
Por Sofía Dalonse – CLG
Con la idea de promover la necesidad de “pensar la Salud”, Observatorio de Pacientes inició el año activamente planificando iniciativas y gestando conceptos para realizar un abordaje desde una perspectiva comunitaria.
«Pensar la Salud es mucho más que hablar de enfermedades», destacó su directora Mónica Lenoci, en diálogo con CLG, y analizó esta cuestión.
«Durante mucho tiempo, la salud fue pensada casi exclusivamente como un asunto médico: una enfermedad, un diagnóstico y un tratamiento. Sin embargo, esta mirada resulta insuficiente frente a realidades sociales complejas y desiguales«, explicó.
El Observatorio es un equipo interdisciplinario que surgió en 2020 con el objetivo trabajar en prevención, acompañamiento, asesoramiento, acción y difusión comunitaria en salud. Se encarga de brindar apoyo y contención a familiares de pacientes que se encuentran en alguna circunstancia que no puedan resolver, sea administrativa, de contención u otras cuestiones.
Lenoci citó al investigador argentino Eduardo Menéndez, quien propone cambiar el foco y entender la salud como un «proceso profundamente social».
Según Menéndez, las condiciones de vida, el trabajo, el acceso a derechos, la alimentación, el género y la desigualdad social influyen de manera directa en los procesos de salud y enfermedad. Reducir la atención sanitaria al consultorio y al medicamento implica, entonces, dejar afuera una parte central del problema.

En este sentido, señaló: «El autor cuestiona el modelo médico hegemónico, centrado en la figura del profesional de la salud y en relaciones verticales con los pacientes. En este esquema, las personas suelen ocupar un rol pasivo, mientras que sus saberes, experiencias y prácticas cotidianas de cuidado son desvalorizadas o directamente ignoradas. Este modelo no solo limita la efectividad de las políticas sanitarias, sino que también profundiza la distancia entre las instituciones y la comunidad».
Asimismo, aseguró que pensar la salud desde una perspectiva comunitaria implica reconocer que las personas no son meras receptoras de atención, sino sujetos activos que construyen estrategias para cuidarse y acompañarse: «En los territorios, en las familias y en las organizaciones sociales se desarrollan redes de apoyo, saberes populares y prácticas solidarias que forman parte esencial del cuidado de la salud».
Siguiendo esa línea, el Observatorio de Pacientes propone reflexionar colectivamente sobre cómo se producen los procesos de salud y enfermedad, quiénes toman las decisiones y qué lugar ocupan las personas en esos procesos: «Pensar la salud es cuestionar miradas reduccionistas, abrir espacios de diálogo y fortalecer la participación comunitaria como eje central del cuidado», dijo al respecto.
Además, indicó que la salud comunitaria no se reduce a programas aislados ni a intervenciones asistencialistas: «Requiere participación real, corresponsabilidad colectiva y articulación entre saberes profesionales y comunitarios. Supone escuchar a la comunidad, involucrarla en la identificación de problemas y en la construcción de soluciones, fortaleciendo los lazos sociales como una herramienta fundamental para el bienestar».

Por otro lado, se refirió al proyecto anual de trabajo que pretenden llevar adelante con el propósito principal de consolidar espacios de diálogo, cooperación y difusión de la salud integral mediante tres ejes estratégicos. La iniciativa se centra en la producción de contenidos, la articulación con instituciones académicas y civiles, y la generación de redes nacionales e internacionales que fortalezcan la construcción colectiva de bienestar.
Según detalló, el primer eje “tejiendo Salud para sembrar bienestar”, tiene como objetivo promover la salud y el bienestar a través de entrevistas y conversaciones con profesionales y asociaciones nacionales e internacionales. La idea es generar conciencia sobre diversas problemáticas de salud, visibilizar el trabajo de asociaciones y profesionales y construir una comunidad activa de participantes.
El segundo eje, consiste en una actividad anual en cooperación con el Observatorio de Salud de la UNR para crear un laboratorio de cooperación entre asociaciones civiles y estudiantes de comunicación y medicina. Se realizará el diseño de talleres interdisciplinarios, producción de materiales académicos y comunicacionales sobre salud pública y se implementará un espacio de reflexión y debate sobre políticas de salud y experiencias comunitarias. La expectativa está en fortalecer vínculos entre sociedad civil y universidad, generar proyectos conjuntos de investigación y comunicación, y formar estudiantes con experiencia práctica en cooperación social.
Finalmente, el tercer y último eje pretende crear una red de cooperación con Asociaciones Civiles y Centros Comunitarios con el objetivo de ampliar la articulación con asociaciones y profesionales para enriquecer el intercambio de saberes. La propuesta busca incorporar buenas prácticas y experiencias innovadoras y crear una base de datos de asociaciones y profesionales aliados, con el fin de fortalecer la proyección del Observatorio.
Al concluir, recordó que en 2024 se presentó un proyecto de ordenanza al concejal Lucas Raspall en el Concejo Municipal, que fue modificado y se presento con el numero 270584 y se encuentra como pendiente: «Seguiremos intentando, si bien las modificaciones generaliza a las asociaciones y no especifica a las de salud, me parece importante que se apruebe».
Y cerró: «La salud no se impone se construye con la comunidad».
