Ciudad

Obras bajo tierra: anuncian la inversión en infraestructura de servicios más importante de la historia de Rosario


El intendente Pablo Javkin presentó, junto a autoridades de la EPE y ASSA, el plan de obras que contempla tareas y mejoras en redes eléctricas, agua potable, cloacas y desagües pluviales

El intendente Pablo Javkin, junto a las presidentas de la Empresa Provincial de la Energía (EPE), Anahí Rodríguez, y de Aguas Santafesinas (ASSA), Renata Ghilotti, encabezó este miércoles 15 de julio la presentación del plan de obras de infraestructura más importante de la historia de Rosario, una iniciativa conjunta entre la Municipalidad, el Gobierno de Santa Fe y las empresas estatales de servicios, que contempla inversiones históricas en redes eléctricas, agua potable, cloacas y desagües pluviales de la ciudad.

Durante la actividad, que tuvo lugar en el salón Carrasco del Palacio Municipal, las autoridades trazaron los principales ejes del plan, que incluye la renovación de redes de media y baja tensión en todos los distritos; el recambio histórico de cañerías de 130 años de antigüedad de agua potable mediante sistema de cracking; nuevas redes cloacales y ampliación del saneamiento; obras hidráulicas y nuevos conductos pluviales, y nueva infraestructura subterránea que beneficiará a cientos de miles de rosarinos.

“Esta obra conjunta con EPE y ASSA es histórica, y cuando digo histórica me refiero a una inversión que, a lo mejor, Rosario perdió en 15 años en las discusiones que hemos tenido con los procesos de nuestras empresas públicas dentro del eje urbano de la ciudad”, afirmó Javkin en el marco de la presentación del plan de obras.

En este sentido, añadió que “invertir bajo tierra es, por fin, así como se hizo en Lourdes y en Pichincha, eliminar la red original de agua potable que tenía la ciudad desde 1880, y esto genera dos beneficios: primero que van a durar las calles porque el gran problema que tenemos de la rotura de calles está basado en la rotura de esos caños”.

“Por el otro -agregó el mandatario- como tenemos nuestras plantas de agua en el norte, para llegar a las zonas sur y sudoeste sí o sí los caños atraviesan el casco histórico, como atravesaban Lourdes y Pichincha, y entonces, al cambiar los caños, se evitará toda esa pérdida de agua que se produce y va a implicar mejor presión, no solo en el área del recambio de las cañerías, sino en todo el resto de la ciudad”.

En este marco, el titular del Ejecutivo local también advirtió: “Las condiciones van a ser muy molestas para los vecinos, porque implica romper vereda pero también algo de calle con el sistema de cracking. Si hacemos el trabajo conjunto con Aguas y EPE es para reducir esas molestias pero sabiendo también que, si queremos algo que dure y que dure mucho tiempo, conviene meterse abajo. Para meterse abajo hay que romper porque sino lo que hacemos se ve bien, pero dura poco, y eso es lo que no queremos que se repita”.

Por su parte, y en sintonía con lo expuesto por Javkin, la presidenta de ASSA se refirió a la presencia de corralitos en las calles y manifestó: «Eso nos molesta a todos, al vecino que tiene un problema y al que circula por la calle, pero la explicación es que los caños tienen 130 años. Es imposible que no tengamos problemas cuando la infraestructura es tan vieja”.

Asimismo, Ghilotti destacó «la definición estratégica del gobernador Pullaro de invertir en esto que va por abajo, que no se ve, y que no se hizo nunca en Rosario», y remarcó: «Tanto el gobernador como el intendente pusieron como prioridad el recambio de redes de agua potable y cloacas. Las obras son para toda la provincia pero en Rosario es la inversión más grande».

Por su parte, Anahí Rodríguez, al frente de EPE, expresó que «hacía muchísimas décadas que no había una inversión de esta magnitud, que no solo benefician a la ciudad de Rosario, sino a todo el sur de la provincia de Santa Fe», a la par que explicó: «También hemos intervenido media tensión y baja tensión, que ahí es donde aparecen nuestras aperturas sobre veredas, y luego el arreglo de esas veredas».

Sobre la planificación de la obra, la funcionaria detalló que «está vinculada a los mapas de criticidad, sobre todo del período estival; el criterio para comenzar con la reparación de la infraestructura de baja tensión es exclusivamente técnico y tiene que ver con evitar las reincidencias, los cortes y las afectaciones del servicio, sobre todo en el centro de la ciudad que es donde mayores problemas veníamos teniendo».

Además, las autoridades explicaron que la planificación conjunta entre la Municipalidad, EPE y ASSA permite coordinar intervenciones, evitar romper una misma calle en varias oportunidades, optimizar recursos y reducir las molestias para vecinos y comerciantes durante la ejecución de los trabajos.

Durante la presentación de la obra conjunta estuvieron presentes los secretarios de Gobierno, Sebastián Chale, y de Obras Públicas y Planeamiento, Eduardo Bressan, y el subsecretario de Obras Públicas Juan Ferrer, y demás funcionarios municipales.

Obras de la EPE

Desde la EPE se realizó una significativa inversión en infraestructura eléctrica en los últimos dos años, por un monto total de 42.700 millones de pesos, lo que permitió superar los parámetros internacionales de indicadores de servicios y de cantidad de reclamos.

Ahora, la empresa avanza con la renovación de las redes de baja tensión en el distrito Centro, en el sector comprendido entre avenida 27 de Febrero, avenida Francia y el río Paraná, donde se ejecuta el cambio de conductores de media y baja tensión. La obra alcanzará a unos 289.000 habitantes, cerca del 30% de la población rosarina, e incluye 1.428 nuevas conexiones subterráneas, 115 gabinetes, 2.927 conexiones aéreas y la renovación de 1.106 columnas, con el objetivo de brindar mayor estabilidad y reducir fallas en el suministro eléctrico.

Obras de ASSA

Por su parte, Aguas Santafesinas completó la primera etapa de renovación de la red de agua potable en los barrios Lourdes y Pichincha, donde reemplazó cañerías de hasta 130 años de antigüedad mediante la instalación de 9 kilómetros de nuevas tuberías y 1.800 conexiones domiciliarias, con una inversión de 4.500 millones de pesos. La intervención beneficia a más de 30.000 vecinas y vecinos y permitió mejorar en un 85% la presión del servicio en esos sectores.

Además, la empresa ejecutó otras obras estratégicas, entre ellas la estación elevadora cloacal Fisherton Noroeste, con 3.850 conexiones domiciliarias y 15 mil vecinas y vecinos beneficiados; un nuevo acueducto y perforaciones en barrio Godoy, con mejoras del servicio en unas 4.500 viviendas; la renovación de un tramo del colector Vélez Sarsfield (Reemplazo de 850 mts del conducto, 20 mil habitantes beneficiados) y el Plan de Reducción de Vulnerabilidad para las plantas potabilizadoras de Arroyito y Granadero Baigorria, que incluye nuevas bombas, equipos y repuestos.

Entre los proyectos previstos sobresale la segunda etapa de renovación de la red de agua potable en el casco histórico de Rosario, que contempla 10,8 kilómetros de nuevas cañerías, 1.600 conexiones domiciliarias y una inversión superior a los 6.141 millones de pesos, alcanzando a unos 32.000 vecinos.

Obras subterráneas municipales

 

En paralelo, la Municipalidad, junto a la Provincia y al Banco Municipal mediante el Programa Solidario e Integrador de Desagües Cloacales, continúa con la extension de red de desagües cloacales en barrios que no cuentan con el servicio.

Actualmente se ejecutan trabajos en ocho barrios, entre ellos Fisherton, La Bombacha, Stella Maris y Santa Rosa; Nuevo Alberdi y Cristalería, Hostal del Sol y Puente Negro, con un total de 7.077 conexiones domiciliarias que beneficiarán a más de 35.800 vecinas y vecinos, elevando la cobertura cloacal al 97% de la ciudad.

Además, el municipio avanza con importantes obras hidráulicas destinadas a mejorar el escurrimiento del agua de lluvia y prevenir anegamientos, en el marco de las tareas de pavimento a nivel definitivo. Las intervenciones abarcan más de 54 kilómetros de conductos pluviales, la eliminación de zanjas en 455 cuadras y trabajos en barrios como Las Delicias, Tiro Suizo, Las Heras, Empalme Graneros, Antártida Argentina, Lomas de Alberdi y Triángulo, además de avenidas estratégicas como Seguí, Ayacucho, Newbery y Casiano Casas.

También se desarrollan obras hidráulicas como el nuevo terraplén en Las Flores Sur, que funciona como defensa fundamental como recolector de aguas de lluvias, para evitar posibles anegaciones, y crecidas del arroyo. Esta obra se complementa con conductos pluviales, cámaras de bombeo y reservorios proyectados para evitar anegamientos en el barrio.

En sintonía, se pusieron en marcha obras en la zona de La Rambla y La Florida, entre las que destaca la reconstrucción del conducto Piaggio, que actuamente presenta fallas estructurales que comprometen su funcionalidad y seguridad. Así, se proyecta una nueva estructura íntegramente de hormigón armado, diseñada para vincular el desagüe desde la zona de la vereda hasta el vertido final sobre el macizo existente en la zona de playa.

A su vez, se lleva a cabo la construcción de nuevo conducto pluvial en Carrasco entre calle Vieytes y Pta. Lara, obra básica y necesaria para la repavimentación de la dársena que se ubica en el sector.