Luciano Herrera y Luciano Lollo anotaron los goles de la Lepra frente al Xeneize
¡Ganó Newell’s! Y cómo ganó. Esta vez no importa si jugó bien. Lo que sí importó es que dejó la vida. Desde el pitazo inicial y hasta el final. Con ganas. Con garra. Con ímpetu. Con enjundia. Con sacrificio. Con oportunismo. Y con un mensaje claro que llegó desde el banco: hay que arremangarse y dejar todo. Y así lo entendieron los jugadores. Fue 2-0 ante un Boca perdido, que no fue el mismo de las últimas fechas y que se volvió a Buenos Aires lleno de dudas y de más lesiones.
Con este triunfo, la Lepra sumó tres puntos clave en la pelea por dejar el fondo de la tabla de la zona A del Torneo Apertura de la Liga Profesional.
Luciano Herrera, a los 4 minutos, marcó el primer tanto leproso con una gran definición, mientras que Luciano Lollo, a los 47 minutos y de cabeza, puso el 2-0.
El equipo de Cristian Fabbiani salió a jugar con el cuchillo entre los dientes. Apretando arriba, presionando y manejando el balón. Inquietó de arranque. Y en un puñado de minutos se puso en ventaja.
Pelotazo frontal, la peinó González y Herrera le ganó en velocidad a Blondel y definió ante la salida de Marchesín. Gol y delirio en el Coloso. Y en apenas 4 minutos.

Con el correr de los minutos Newell’s se retrasó, le dio el balón a Boca, pero no pasó mayores sobresaltos. Es que fue un equipo corto, compacto y luchador.
Boca careció de fluidez, no tuvo conexiones entre las líneas y así Giménez y Cavani pasaron casi desapercibidos.
En el final, cuando el partido se iba al descanso, Banega metió un centro picante y Lollo le ganó a un par de defensores y de cabeza aumentó. Y desató la algarabía de los miles de leprosos que colmaron el Coloso.
El segundo tiempo fue frenético. De ida y vuelta. Con llegadas en ambos arcos y mucho emoción.
Newell’s tuvo dos clarísimas en el arranque: primero con un derechazo del paraguayo González en el palo derecho de Marchesín y luego Maroni mano a mano definió pero el remate dio en el vertical izquierdo del arquero xeneize.
Boca respondió y tuvo una chance inmejorable con un penal de Cavani, pero el palo derecho de Navas le dijo no al uruguayo y en el rebote Battaglia remató pero otra vez el mismo palo le negó el grito al boquense.
En el medio de todo esto, se desató un temporal sobre Rosario. Y en el Coloso la lluvia torrencial le puso otro aditamento, mientras miles de almas no paraban de saltar en las tribunas.
De allí y hasta el final Newell’s aguantó los pelotazos y centros de Boca, pero también jugó y ahí fue clave Banega, sin dudas la figura de la noche manejando los hilos y dejando todo en el campo de juego.
Newell’s ganó. Y fue justo. Por ganas, sacrificio, enjundia, garra y corazón. Por el oportunismo del primer tiempo. Por la tarea impecable de sus defensores. Y por un Banega extraordinario. Sumó tres puntos de oro y comienza a despegarse, de a poco, del fondo de la tabla. Y eso hoy es muchísimo.

Formaciones
Newell’s: Keylor Navas; Alejo Montero, Luciano Lollo, Víctor Cuesta, Angelo Martino; Éver Banega, Tomás Jacob, Luciano Herrera, Gonzalo Maroni; Mateo Silvetti, Carlos González. DT: Cristian Fabbiani.
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Boca: Agustín Marchesín; Lucas Blondel, Lautaro Di Lollo, Marcos Rojo, Lautaro Blanco; Tomás Belmonte, Milton Delgado, Kevin Zenón, Alan Velasco; Edinson Cavani y Milton Giménez. DT: Fernando Gago.
Estadio: Marcelo Bielsa, Rosario.
Árbitro: Darío Herrera.