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Navalny dijo estar «bien» en la cárcel y Rusia rechaza sanciones de EE.UU. y la UE


"Todo va bien para mí. Hay incluso una barra para hacer ejercicio físico en el patio", escribió en Instagram el activista

El líder opositor ruso Alexey Navalny, condenado en febrero a dos años y medio de prisión, aseguró hoy que «todo va bien» en el centro de detención donde se encuentra, mientras que Rusia calificó de «inaceptables» las nuevas sanciones de la Unión Europea (UE) y Estados Unidos por las causas judiciales contra el activista.

«Todo va bien para mí. Hay incluso una barra para hacer ejercicio físico en el patio», escribió en Instagram el activista, que confirmó que se encuentra en un centro de detención de la zona de Vladimir, al este de Moscú, cerca de la colonia penitenciaria donde se lo derivará próximamente.

«De momento no recibo cartas y aún me entero menos de lo que ocurre en el mundo que cuando estaba en Moscú», precisó el opositor y agregó que se distrae haciendo pan tostado en un radiador junto a otros dos detenidos, lo que describió como una «actividad apasionante».

Se desconoce cómo consiguió publicar su mensaje desde la celda. La agencia de noticias AFP informó que contactó con su abogada, Olga Mijailova, pero esta declinó hacer comentarios al respecto.

Según Mijailova, que visitó a Navalny en Vladimir, el opositor «está bien y en una celda de cuarentena con otras dos personas», a la espera de ser transferido.

El traslado se llevará a cabo si la justicia rusa rechaza el último recurso presentado por Navalny, condenado en febrero a dos años y medio de prisión.

Su otro letrado, Vadim Kóbzev, dijo que supone que «seguirá en el centro de prisión preventiva antes de que entre en vigor la sentencia en su contra por calumnia. Hemos presentado la apelación pero la fecha no ha sido fijada todavía».

Kóbzev, citado por la agencia de noticias Sputnik, agregó que su cliente participará en la vista de apelación pero es el tribunal quien debe decidir si el demandado se suma al procedimiento personalmente o por videoconferencia.

Navalny regresó a Rusia en enero tras haber estado internado en un hospital de Alemania a raíz de un envenenamiento del que acusa al presidente ruso, Vladimir Putin, quien negó enfáticamente su involucramiento.

Más temprano, Rusia calificó de «inaceptables» las nuevas sanciones de la UE y Estados Unidos contra responsables rusos por el posible envenenamiento y las causas judiciales en curso contra el activista y adelantó que ya prepara una «respuesta».

Varios países occidentales y organizaciones de derechos humanos señalan que las acusaciones en su contra están políticamente motivadas por sus denuncias contra Putin.

El Kremlin dijo hoy que las nuevas sanciones «dañan de manera considerable unas relaciones ya lamentables» entre Rusia y países occidentales, debido a desacuerdos en temas internacionales, acusaciones de injerencia electoral, espionaje y ciberataques.

«Consideramos que estas restricciones son absolutamente inaceptables», remarcó Dmitri Peskov, vocero del Kremlin y agregó estar «perplejo» ante «decisiones tan absurdas e injustificadas».

El funcionario advirtió que Rusia responderá a las sanciones «de la manera que corresponda mejor a sus intereses».

La vocera de la Cancillería rusa, Maria Zajarova, dijo, por su parte, que Rusia ya preparaba una respuesta a las sanciones.

Estados Unidos anunció ayer sanciones contra siete responsables rusos, entre ellos el responsable de los servicios penitenciarios y un colaborador muy cercano a Putin.

Por su parte, la UE impuso el lunes sanciones contra cuatro funcionarios rusos de alto rango.