Ciudad

Nación quiera sacar a la cooperativa Trechel y peligran 14 fuentes laborales: «De acá no nos queremos ir»


La histórica fábrica de Refinería recibió un plazo de 10 días para dejar el predio. Trabajadores piden una prórroga y advierten que mudarse pondría en riesgo la producción

Un conflicto que genera preocupación en Rosario tiene como protagonista a la cooperativa Trechel, que fue intimada por el Gobierno nacional a desalojar el predio donde funciona desde hace más de una década en barrio Refinería.

La notificación fue enviada por la Agencia de Administración de Bienes del Estado y otorga un plazo de 10 días hábiles para abandonar el inmueble ubicado en la zona de Junín y Caseros, en pleno sector de Puerto Norte, un área de alto valor inmobiliario.

Actualmente, la cooperativa sostiene 14 puestos de trabajo activos —aunque son 24 las familias asociadas— y desarrolla la elaboración y distribución de bebidas, como aperitivos sin alcohol y el amargo Linares. “Nosotros de acá no nos queremos ir. Es nuestra fuente de trabajo”, afirmó su referente, Carlos Gavio.

El conflicto encendió alarmas no solo por la urgencia del plazo, sino también por la dificultad de una eventual mudanza. Según explicaron desde la cooperativa, las máquinas con las que trabajan son antiguas, pesadas y están adaptadas al lugar. “Si las movés, se rompen”, advirtieron, lo que complica cualquier relocalización inmediata.

El caso ya llegó al Concejo Municipal, donde distintos bloques coincidieron en la necesidad de abrir una instancia de diálogo con Nación para garantizar la continuidad laboral. La propuesta es conseguir una prórroga que permita ganar tiempo y evaluar alternativas sin afectar la producción.

La historia de Trechel se remonta a 2013, cuando la empresa original quebró y los trabajadores conformaron la cooperativa para sostener la actividad. Desde entonces, funcionan en ese predio fiscal, donde aseguran que siempre existió voluntad de regularizar la situación.

En este contexto, los trabajadores buscan frenar los plazos legales y avanzar en negociaciones que eviten el desalojo inmediato. “¿Adónde iríamos? Perderíamos todo”, plantearon, mientras el futuro de la cooperativa y sus fuentes de ingreso permanece en incertidumbre.