Política y Economía

Morosidad récord y alquileres en alza golpean a las familias rosarinas


Desde el Consejo Asesor de Defensa de la Vivienda advierten que cada vez más familias tienen dificultades para afrontar el pago mensual. En la actualidad, la morosidad se ubica entre el 8% y el 9%, muy por encima del nivel histórico cercano al 1%

Un informe reciente sobre la situación de los alquileres en Rosario reveló un fuerte incremento en la morosidad, que actualmente se ubica entre el 8% y el 9%, muy por encima del nivel histórico cercano al 1%. Desde el Consejo Asesor de Defensa de la Vivienda advierten que cada vez más familias tienen dificultades para afrontar el pago mensual, lo que genera una creciente preocupación en el ámbito local.

Las deudas suelen comenzar con impuestos y expensas, ya que los inquilinos priorizan el pago del alquiler hasta que la situación se vuelve insostenible. Sin embargo, el aumento de casos ya es alarmante y no solo afecta a los inquilinos, sino también a garantes y fiadores, quienes también reciben intimaciones ante incumplimientos. En algunos casos, se busca regularizar la deuda, mientras que en otros se avanza hacia la finalización anticipada de contratos.

El problema se agrava por el fuerte aumento de los alquileres, que según datos del Indec subieron alrededor de un 60%, superando ampliamente la inflación general. Esto obliga a muchas familias a mudarse a viviendas más económicas o enfrentar situaciones críticas cuando no tienen alternativas habitacionales.

Además, tras la derogación de la ley de alquileres, los nuevos contratos presentan condiciones más exigentes, con actualizaciones más frecuentes y cláusulas que trasladan mayores costos a los inquilinos, como expensas extraordinarias o parte de impuestos. Actualmente, alquilar un departamento de dos dormitorios en Rosario ronda los $600.000, y con gastos adicionales el costo mensual puede alcanzar el millón de pesos.

Por último, se destacó que la problemática se vuelve aún más compleja en casos de pérdida de empleo, donde las familias buscan evitar el endeudamiento y no comprometer a sus garantes, en un contexto económico cada vez más difícil.