Ciudad

Mismos agentes, otro color: Control de Proximidad, la nueva GUM


El nuevo cuerpo estará integrado por los mismos agentes de la GUM. Desde la Municipalidad prometen nuevas funciones. ¿Un lavado de imagen para una fuerza plagada de críticas?

El intendente de Rosario, Pablo Javkin, anunció el pasado viernes la supresión de la Guardia Urbana Municipal (GUM), a través del decreto Nº 1342, «con el objetivo de mejorar las tareas de control en la ciudad». Sin embargo, lejos de llevar adelante un cambio rotundo, se anunció la creación de otro cuerpo con nuevos uniformes y vehículos, pero con los mismos agentes.

Se trata del Área de Control de Proximidad, la cual llega para reemplazar a la GUM. Estará bajo la órbita de la Secretaría de Control y desde la Municipalidad aseguran que sus tareas están apuntadas a una «mayor cercanía con los habitantes» de los barrios rosarinos y «presencia privilegiada» en espacios públicos y centros comerciales.

Este nuevo cuerpo está compuesto por 178 agentes, los que en realidad integraban la ahora suprimida GUM.

Sin embargo, las preguntas se despiertan en torno a sus tareas y si habrá un cambio trascendental en ellas, debido a que la GUM ha sido ampliamente criticada en los últimos años por la falta de resolución de problemas reales y sus extensas y lentas caminatas por la peatonal Córdoba, por ejemplo.

La Secretaria de Control, Carolina Labayru, aseguró que “la finalidad de esta determinación es la de llevar adelante políticas de descentralización, a los fines de avanzar hacia un Estado más eficaz, eficiente, cercano y participativo”.

Ahora, los agentes de Proximidad, cambiaron los tradicionales uniformes beige y pasaron a vestir azul con detalles celestes, a tono con los colores del logo de la Municipalidad.

Los vehículos son también los mismos, pero ploteados: ahora, blancos y la palabra “Control” en el tono celeste institucional.

La GUM, creada en 2004 durante la intendencia de Miguel Lifschitz, tenía ambiciosos objetivos que se desdibujaron con el tiempo. Los últimos años del organismo fueron de fuertes críticas de sectores políticos y la ciudadanía.